sábado, 30 de septiembre de 2017

La Droga El Cripy y sus efectos!

El Cripy




El Cripy es una de las drogas de mayor consumo y adicción en los jóvenes adultos a escala mundial, esto incluye Ecuador, y otros países en América Latina. El Cripy proviene de la planta del cannabis, dicha sustancia contiene un alto contenido de tetrahidrocannabinol mejor conocido como "THC".   Su alto contenido de THC se debe a que el Cripy es tratado con químicos muy fuertes la cual lo hace más adictiva que la Marihuana regular, además de esto El Cripy contiene un alto grado psicoactivo y alucinógeno sobre el que la consuma, y esto le da un acceso directo sobre el sistema nervioso central ocasionando cambio en sus funciones.

La Planta Cripy se origino de un injerto o mezcla de la Planta de la Marihuana y la mata de la Cocaína, El THC y demás químicos cannabinoides son similares a la sustancia química producida naturalmente por nuestro Cerebro, una sustancia conocida por el nombre Araquidonoiletanolamida "AEA".  La AEA forma parte de los mediadores lipídicos de acción como holócrina y parácrina mayormente conocidos como Endocanabinoides.  La AEA es un neurotransmisor que imita los efectos de los compuestos psicoactivos, presentes en la cannabis llamados canabinoides.  Este compuesto cuyo nombre deriva por la sensación que produce, de la palabra sánscrita "ananda" (beatitud interior o portador de paz y felicidad interna) y la palabra usada en química amida, fue aislado y descubierto por el químico checo Lumir Ondrej Hanuš y el farmacéutico estadounidense William Anthony Devane, en el laboratorio de Raphael Mechoulam en la Universidad de Jerusalén en 1992.

El Cripy y la Cocaína son drogas que funcionan mediante el bloqueo y activación de los neurotransmisores en el cerebro, produciendo las sensaciones estimulantes causadas por el consumo de las mismas.

Algunos efectos por el Consumo del Cripy son:


-Enrojecimiento de los Ojos, Ojos Rojos
-Cambios en el comportamiento, cambios de horarios repentinamente
-Reacciones mas lenta, demora para contestar a preguntas claves
-Ansiedad, desespero por el consumo de la droga en horas especificas
-Sequedad en la boca, falta de saliva en la boca
-Hambre excesiva, conocido como lipidia o Munchies
-Ritmo cardíaco elevado, Taquicardias
-Dificultades en el enfoque, abandono de metas
-Conducta agresiva del individuo

¿Cuáles son los efectos psicológicos del Cripy?

Los Síntomas producidos por el consumo diario del Cripy son depresión excesiva en la persona, produciendo dependencia constante de la sustancia para poder sentir felicidad, trabajar, comer o dormir. Esto a su vez produce una distorsión momentanea de la realidad, causando que el que la consume se vuelva en consumidor recurrente, también debemos mencionar que a largo plazo produce apatía, depresión, falta de culminación en las labores.

La Droga Cripy produce un efecto paranoico, que se convierte en una enfermedad conocida como la esquizofrenia, donde la persona se ve amenazada sin ser amenazado, y comienza a golpear a los hermanos, a golpear a la familia, tanto física como verbalmente, se pone bastante agresivo ofensivo, cambia de apariencia, de repente lo vemos enojado, de repente riéndose, cambia mucho de personalidad, su conducta varia.  Cuando estos efectos se producen debemos tener mucho cuidado, saber como manejar una persona que esta bajo los efectos del Cripy, debe tener mucho cuidado de no ofenderle o amenazarle, no ponerse igual a él en el sentido de conducta, es peligroso, no esta en los cinco sentidos. siempre esta peleando con las demás personas ya sea hermano vecino, pensando que siempre están contra el.


¿Qué efectos produce el cripy en el cuerpo?

En el cuerpo cuando se consume el cripy, los ojos se ponen cristalinos, después los vasos sanguíneos de los ojos se hinchan, por eso se ponen rojos, el ritmo cardíaco aumenta entre 20 a 100%, el humo afecta los pulmones lo que produce una tos excesiva o bronquitis pulmonar, también baja las defensas inmunológicas aumentando el riesgo a enfermedades como el resfriado, los químicos producen manchas en la piel, mareos, vómitos, la persona se vuelve más lenta, o con conducta de Robot.

¿Como se afecta el cerebro por el consumo del Cripy?




El uso del Cripy produce una reducción en el coeficiente intelectual, asi como cambios en el cerebro que disminuyen la capacidad de recordar, debido a que este afecta al Hipocampo, parte del cerebro responsable de la generación y recuperación de recuerdos, así mismo aumenta la tolerancia a los estupefacientes, lo que pone en riesgo a la persona de consumir otras drogas como Licor, Cigarrillos y Cocaína.


En conclusión debemos advertir que si su hijo, hija o familiar consume esta Droga, debe ingresarlo a un tratamiento de inmediato, entre más tiempo espere peor se puede tornar la situación para la persona, para usted y para su familia.

Busca ayuda:
contacto: 0988170025
www.clinicajosemartin.org

sábado, 23 de septiembre de 2017

Delirium tremens: un grave síndrome de abstinencia al alcohol

Delirium tremens



Es una forma grave de la abstinencia alcohólica. Involucra cambios repentinos e intensos del sistema nervioso o mentales.

Causas
El delirium tremens se puede presentar cuando usted deja de beber después de un período de consumo excesivo de alcohol, especialmente si no ingiere suficiente alimento.

El delirium tremens también puede ser causado por un traumatismo craneal, infección o enfermedad en personas con antecedentes de alto consumo de alcohol.


Se presenta más frecuentemente en las personas que tienen antecedentes de abstinencia alcohólica. Es especialmente común en personas cuyo consumo es de 4 a 5 pintas (1.8 a 2.4 litros) de vino, de 7 a 8 pintas (3.3 a 3.8 litros) de cerveza, o una pinta (medio litro) de licor "fuerte" todos los días, durante varios meses. El delirium tremens también afecta frecuentemente a aquellas personas que han consumido alcohol durante más de 10 años.

A lo largo de la historia, la sociedad ha asimilado el consumo de bebidas alcohólicas, llegando a convertirse en característica de algunas culturas. Es algo que se puede observar en fiestas, conciertos y discotecas, tradiciones, como parte de los hábitos de ocio de la juventud e incluso en la popularidad de fenómenos como los botellones.

Sin embargo hay que tener en cuenta que el consumo de alcohol puede generar adicción, perdiendo el bebedor el control de la ingesta, con lo que se genera dependencia de la sustancia. Y esta dependencia no se expresa solo mediante el abuso de la sustancia, sino también a través de signos y síntomas que aparecen cuando se deja de tomar alcohol. Entre los fenómenos más graves de la abstinencia del alcohol se encuentra el delirium tremens. Veamos en qué consiste.

La mecánica de la abstinencia

Una vez se ha generado una dependencia, el hecho de retirar el objeto al que se es dependiente provoca síndrome de abstinencia, es decir, la ausencia de la sustancia en el cuerpo provoca reacciones sintomáticas. Es por eso que en muchos casos terminar con el alcoholismo no es tan sencillo como retirar la posibilidad de consumir este tipo de bebidas de una vez por todas. La falta de esta sustancia también produce una serie de síntomas que, en ocasiones, pueden ser peligrosos por sí mismos.

Generalmente se produce el efecto contrario al que provoca la sustancia, lo cual significa que en el caso de una sustancia depresora (como el alcohol) se producirán síntomas de tipo maníaco, mientras que en el caso de las excitantes el síndrome de abstinencia consistirá en una bajada de la actividad general del organismo. En cualquier caso, la retirada de la sustancia anhelada debe ser controlada, pues un cese demasiado brusco del suministro puede causar éstos síndromes.

Dentro de los síndromes de abstinencia relativos al abuso del alcohol, el considerado como más grave es el denominado delirium tremens.

¿Qué es el delirium tremens?

Se denomina delirium tremens al cuadro confusional agudo producido por la privación alcohólica. Es causado por la interrupción de la ingesta de alcohol en bebedores crónicos que han desarrollado una dependencia física, y frecuentemente aparece después de entre 4 y 72 horas de abstinencia.

Si bien el delirium tremens suele ocurrir en pacientes que dejan de beber después de un consumo excesivo de alcohol, es posible encontrar casos en los que este síndrome ha sido causado por enfermedades, traumatismos o infecciones en individuos con alto consumo de alcohol en el pasado.

Los síntomas del delirium tremens


Los principales síntomas que presenta este síndrome son una desintegración de la conciencia en que aparecen alucinaciones visuales, delirios, labilidad emocional y estupor. Temblores, agitación psicomotriz y convulsiones también son frecuentes.

Generalmente, el delirium tremens tiene una duración corta, pero independientemente de esto se trata de un síndrome peligroso, puesto que un 20% de los casos resultan mortales en caso de no recibir atención médica, e incluso con ésta un 5% de los casos terminan en el deceso del paciente.

Fases del delirium tremens
En una primera fase, empiezan a observarse síntomas vegetativos tales como ansiedad, taquicardia, mareos, inquietud e insomnio, provocada por una subida de noradrenalina en sangre. Si se llega a la segunda fase, alrededor de 24 horas después de su aparición, la intensidad de los síntomas anteriores aumentan, con temblores incontrolables y sudoración intensa. También pueden aparecer convulsiones.



Finalmente, en la tercera fase (definitoria del delirium tremens), aparece un estado de alteración de la conciencia llamado obnubilación. Este está definido por la propensión a las distracciones y la confusión, junto con una profunda desorientación. Lo más característico de ésta fase es la aparición de alucinaciones visuales (habitualmente microzoopsias) y delirios, junto con una elevada sensación de angustia. Asimismo, también se presentan agitación, taquipnea, hipertermia y taquicardia.

Posibles tratamientos

Teniendo en cuenta que el delirium tremens es una problemática que puede provocar el fallecimiento del paciente, se requiere la hospitalización inmediata de aquellos que presenten los síntomas descritos, pudiendo ser necesario ingresar en la UCI.

El tratamiento a aplicar va a tener como objetivos básicos mantener al paciente con vida, evitar complicaciones y aliviar los síntomas. Así, la vigilancia del afectado va a ser constante, observándose su equilibrio hidroeléctrico y los signos vitales.

Si bien las medidas concretas dependerán del caso, son de aplicación frecuente la administración de diazepam, loracepam y cloracepato dipotásico para conseguir la sedación del paciente, el control hidroelectrolítico con el fin de mantener la hidratación del afectado y administración de vitaminas para mantener la correcta funcionalidad del organismo. Asimismo, también se suele aplicar haloperidol para controlar el proceso psicótico y las alucinaciones.

Una consideración final

Si bien el consumo excesivo de alcohol es un fenómeno peligroso, y aquellos que cesan su consumo lo hacen por buenos motivos, es necesario que aquellos que decidan dejar el alcohol tengan en cuenta la dependencia física que su organismo mantiene con esa sustancia.

Resulta imprescindible en casos de adicciones o consumo de sustancias durante un tiempo prolongado (incluyéndose medicamentos tales como tranquilizantes o antidepresivos), que la retirada de la sustancia se dé de manera gradual, puesto que en los compases iniciales el cuerpo necesita de cierta dosis de la sustancia para continuar funcionando correctamente.

Además, cabe recordar que el tipo de peligros para la salud asociados al delirium tremens pueden ser evitados detectando a tiempo casos de adicción al alcohol, lo cual permite cerrarle el paso a tiempo al alcoholismo. El uso de esta clase de bebidas está socialmente muy aceptado y extendido en toda clase de contextos, y es por eso que detectar sus primeros signos puede llegar a ser complicado, dado el grado de normalización del abuso de estas substancias.

Para conocer algunos de los indicios que indican la presencia de los inicios del alcoholismo, puedes leer este artículo: "Las8 señales de la adicción al alcohol".


Referencias bibliográficas:

American Psychiatric Association. (2013). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Quinta edición. DSM-V. Masson, Barcelona.
Correas, J.;Ramírez, A. & Chinchilla, A. (2003). Manual de Urgencias Psiquiátricas. Masson.
Ferri, F.F. (2015). Delirium tremens. In: Ferri FF, ed. Ferri's Clinical Advisor. 1st ed. Philadelphia: PA Elsevier Mosby; p. 357.
Golberg, D. & Murray, R. (2002). The Maudsley hanbook of practical psychiatry. Oxford.
Marta, J. (2004). Abordaje práctico del delirium. Masson.
O'Connor, P.G. (2016). Alcohol use disorders. In: Goldman L, Schafer AI, eds. Goldman's Cecil Medicine. 25th ed. Philadelphia, PA: Elsevier Saunders; chap 33.


sábado, 16 de septiembre de 2017

LA FARMACODEPENDENCIA




Es el estado psíquico y a veces físico causado por la interacción entre un organismo vivo y un fármaco, caracterizado por modificaciones del comportamiento y por otras reacciones que comprenden siempre un impulso irreprimible por tomar el fármaco en forma continua o periódica,
a fin de experimentar sus efectos psíquicos. La iniciación de la farmacodependencia
suele originarse en la adolescencia con el proceso normal,

aunque problemático del crecimiento, con la experimentación de nuevas conductas, con la auto afirmación, el desarrollo de relaciones íntimas, y con lo que representa el tema sobresaliente de la adolescencia: la búsqueda de la identidad, y más específicamente, la búsqueda de la
identidad psicológica.

 Características de la farmacodependencia

La farmacodependencia se caracteriza por cambios significativos en la conducta de la persona y en el impulso irrefrenable de consumir la sustancia para experimentar sus efectos y, en muchas ocasiones, evitar el malestar que produce dejar de tomarla.

El abuso intermitente de algún fármaco puede evolucionar en una dependencia. Al final, la persona no puede vivir una vida normal sin la sustancia. Estas personas acaban utilizando dosis cada vez más grandes o tomando otro tipo de fármacos para superar la tolerancia que se desarrolla con el uso regular.


La adicción vs. la dependencia a los fármacos

La dependencia y la adicción a un fármaco son a veces conceptos intercambiables. Muchos adictos dependen de los fármacos para que su organismo funcione con normalidad.

Sin embargo, es posible ser dependiente de un fármaco o una medicación sin ser adicto. Esto es lo que ocurre cuando necesitamos una medicación para controlar una condición médica crónica, como ocurre, por ejemplo, con los problemas de tiroides. También es posible ser adicto a una sustancia sin que tu cuerpo sea dependiente de la misma.

Características de la adicción y de la dependencia

La adicción a una sustancia conlleva la búsqueda y consumo de la misma a pesar de las consecuencias negativas para uno mismo y para las personas de nuestro alrededor que conlleva.

Las personas adictas son incapaces de parar de consumir la sustancia y suelen dejar a un lado las obligaciones laborales o académicas y las relaciones sociales.

Normalmente, la adicción es un patrón de conducta impulsivo que busca un estado de gratificación y/o una reducción de un estado de ánimo negativo, así como aliviar los síntomas de la abstinencia.

La adicción conlleva un daño físico y mental: en el abuso de sustancias se produce un patrón desadaptado de consumo que conlleva un deterioro significativo en las obligaciones personales, o se consume en situaciones de riesgo, se asocia a problemas legales, o el sujeto continúa consumiendo a pesar de las consecuencias sociales que le ocasiona.

Las características de la dependencia a una sustancia suelen incluir algunas o todas de las características de la adicción, más la tolerancia que se crea a medida que el organismo se adapta físicamente a la sustancia, que conlleva al deseo y la necesidad de dosis cada vez más grandes o más frecuentes.

La dependencia comprende un grupo de síntomas cognitivos, comportamentales y fisiológicos que indican que la persona sigue consumiendo la sustancia, a pesar de la aparición de problemas significativos relacionados con ella. Otra de las características de la dependencia es el conjunto de síntomas físicos y psicológicos que se producen cuando se intenta dejar de consumir la sustancia o reducir su consumo.

Este conjunto de síntomas es conocido como el síndrome de abstinencia. Los síntomas son distintos según el fármaco o la sustancia que se haya dejado de consumir, y provocan malestar e interferencia en las áreas ocupacionales de quien lo sufre.

Es necesario señalar que existe adicción a los fármacos tanto física como psicológica, aunque se suelen dar ambos tipos a la vez. La adicción física tiene lugar cuando las células del organismo no pueden funcionar sin una sustancia específica. Una vez que se agota la sustancia en el cuerpo, los síntomas de la abstinencia empiezan a aparecer.

La adicción psicológica o emocional, por su parte, es definida como una compulsión o una necesidad percibida de consumo. Por ejemplo, una persona adicta a la marihuana puede pensar que necesitan consumirla para dormirse rápido y en paz. Sin embargo, es muy probable que, al final, se duerman sin tener que utilizar la droga.

En casos muy graves de adicción psicológica, sin ayuda, una droga que en un principio empezó consumiéndose de forma voluntaria y recreativa puede terminar siendo el foco central de la vida del individuo.

Cómo el abuso de fármacos puede acabar en dependencia

Las personas dependientes de fármacos y drogas suelen comenzar a consumirlas de forma social o controlada y acabar desarrollando la dependencia. En muchos casos, el fármaco puede haber sido recetado por el médico para tratar una enfermedad o condición médica. El uso normal y seguro puede, a veces, acabar en abuso y dependencia.

Estas personas suelen tener historial familiar de adicción, lo cual quiere decir que la personalidad adictiva puede tener un componente genético y que ver a lo largo de la infancia cómo los miembros de la familia abusan de sustancias puede hacer que se vean las drogas o los fármacos como algo normal o deseable.

Es frecuente que las personas que desarrollan dependencia también tengan características depresivas o ansiosas.

Suelen acabar dependiendo de la sustancia para hacer frente a problemas emocionales o de estrés. Es común que estas personas sean impulsivas, no teman al riesgo y busquen sensaciones nuevas.

El abuso de sustancias es relativamente frecuente entre personas con trastornos psicóticos como la esquizofrenia, así como entre personas con trastorno bipolar, personalidad antisocial y trastorno de déficit de atención e hiperactividad. Además, los síntomas del síndrome de abstinencia son peores si la persona padece de algún trastorno mental.

Un factor influyente en el desarrollo de una dependencia es la disponibilidad de la sustancia. Si la persona vive en un ambiente donde puede conseguir fácilmente el fármaco y donde es normal utilizarlo, tiene más probabilidades de desarrollar dependencia. El precio también es decisivo en el proceso de dependencia.



Por otra parte, si la persona recibe un apoyo social y emocional adecuado, es menos probable que desarrolle una dependencia. Los recursos socioeconómicos (tener un nivel económico adecuado y vivir en un ambiente social bueno) y pertenecer a una familia estructurada también son factores que protegen.

Reconocer los síntomas de la dependencia

Puede ser bastante difícil reconocer los síntomas de la dependencia y de la adicción. Las dos condiciones se caracterizan por una preocupación excesiva por la sustancia, conducta misteriosa y sigilosa y la evitación de comportamientos, actividades y relaciones que antes eran importantes para la persona.

Los adictos a fármacos y sustancias también suelen descuidar su apariencia física y tener oscilaciones extremas de peso.

Muchas veces, se puede determinar si una adicción ha evolucionado en dependencia observando la conducta de la persona cuando no ha tenido acceso a la sustancia durante un período de tiempo significativo.

Los síntomas físicos de la retirada del consumo ocurren cuando el organismo padece estrés sin la sustancia. Estos síntomas, como hemos explicado antes, varían según el tipo de sustancia que se haya dejado de consumir. Sin embargo, de forma general, suelen incluir los siguientes:

  • Ansiedad
  • Depresión
  • Debilidad muscular
  • Pesadillas
  • Dolores corporales
  • Sudoración excesiva
  • Náuseas
  • Vómitos

La ansiedad y la depresión pueden ser tanto la causa de la dependencia como la consecuencia, convirtiendo el proceso en un círculo vicioso.

El tratamiento de la dependencia

Cuando la adicción se intensifica hasta llegar a una dependencia, el tratamiento se vuelve más complicado. En última instancia, hay que dejar de consumir la sustancia, pero hacerlo de forma abrupta puede causar efectos colaterales físicos muy graves. Es posible que estas personas tengan que ser internadas en un programa de desintoxicación residencial o asistir a uno de régimen ambulatorio.

Es posible que a las personas dependientes de fármacos se les proporcionen sustancias que imitan los efectos de éstos para reducir los síntomas de la retirada del consumo durante el tratamiento.

Los programas de desintoxicación utilizan una combinación de terapia y cuidados médicos para aliviar los síntomas de la abstinencia y, finalmente, eliminar la adicción. Las sesiones de terapia continuas suelen ser requeridas durante un período de tiempo extenso después de haber terminado un programa de tratamiento.

Los casos extremos de intoxicación, abstinencia o sobredosis de sustancias podrían requerir cuidados de emergencia antes de que la adicción y la dependencia puedan ser tratadas.

Perspectivas a largo plazo de la dependencia a los fármacos

Si la dependencia no se trata, puede llegar a ser muy peligrosa. Estas personas aumentan con el paso del tiempo el consumo de drogas, en cuanto a frecuencia y cantidad por dosis, ya que el cuerpo se adapta a la cantidad a la que está acostumbrado y genera una respuesta menor. Este aumento en el consumo puede resultar en sobredosis e incluso en muerte.

El tratamiento puede revertir la dependencia si se comienza de forma temprana y la persona está dispuesta y motivada para ser tratada. A veces, el tratamiento tiene éxito la primera vez que se aplica, pero las recaídas son frecuentes entre personas adictas y dependientes.

Una terapia continuada y los grupos de apoyo pueden ayudar a los adictos en proceso de recuperación a mantenerse en el camino correcto y a reconocer los síntomas de las recaídas para poder identificarlas y parar a tiempo.

Bases neurológicas

Desde la perspectiva médica, la mayoría de las sustancias que crean dependencias producen alteraciones en las funciones cerebrales, las cuales producen modificaciones en el estado anímico normal de la persona.

Estos cambios se producen por la acción de las sustancias en los procesos neuroquímicos del cerebro; influyen en la acción de los neurotransmisores. Las drogas y fármacos producen dependencia química en el cerebro, ya que interviene sobre las áreas de recompensa y refuerzo.

El núcleo de accumbens es la estructura cerebral que explica las adicciones. La función más reconocida de esta área cerebral es su rol en el “circuito de recompensa”.



Cuando hacemos cualquier cosa que consideremos recompensante o reforzante (comer, tener relaciones sexuales, consumir drogas), las neuronas dopaminérgicas (junto a otros tipos de neuronas) en un área del cerebro llamada el área tegmental ventral se activan. Estas neuronas proyectan al núcleo accumbens, y cuando se activan resultan en un aumento de los niveles de dopamina en el núcleo accumbens.

Este núcleo es un componente importante de una vía dopaminérgica mayor del cerebro llamada la vía mesolímbica, que es estimulada durante las experiencias recompensantes y de placer. Ya que las drogas, al ser consumidas, provocan sensaciones placenteras y, por tanto, recompensantes en nuestro organismo, parece claro que estas áreas y procesos están implicadas en el desarrollo de adicciones y dependencias.

Esta asociación entre las experiencias que nos resultan recompensantes y los niveles de dopamina en el núcleo accumbens provocó que, en un principio, los neurocientíficos pensaran que el papel principal de este núcleo tuviera que ver con mediar la recompensa. Por tanto, suele estar implicado en la adicción y en los procesos que llevan a la adicción.

Sin embargo, desde que se descubrieron los primeros vínculos entre el accumbens y las recompensas, se ha descubierto que los niveles de dopamina, el neurotransmisor relacionado con el placer y la felicidad, en este núcleo aumentan en respuesta tanto a estímulos recompensantes como a estímulos aversivos.

Este descubrimiento llevó a una reevaluación de las funciones del núcleo accumbens y de las funciones de la dopamina como neurotransmisor.

Los neurocientíficos siguen intentando comprender el papel exacto del núcleo accumbens en estos procesos. En este punto, sin embargo, parece seguro asumir que este núcleo es un área cerebral influyente en los procesos de desarrollo de adicciones y dependencias.

Conclusión

Los efectos de la dependencia a los fármacos son múltiples; causan problemas tanto físicos como psicológicos, económicos y sociales. Un tratamiento eficaz incluye un planteamiento multidisciplinario en el que factores relacionados con la salud, la educación, el ambiente social, la comunidad y los componentes de la familia deberían ser incorporados.

jueves, 14 de septiembre de 2017

EL PROCESO ADICTIVO

EL PROCESO ADICTIVO

Es necesario comprender el proceso adictivo (uso, abuso y dependencia) el cual incluye normas socioculturales de uso, el curso clínico de los trastornos por uso de sustancias y la neurobiología de la adicción.
El adicto no es un vicioso sino que es un enfermo. Y en esta enfermedad
hay tres factores fundamentales.

La exposición a la droga.

La vulnerabilidad individual en la cual participa evidentemente el componente genético y participa la personalidad del individuo.

El ambiente social en el cual está integrado. De la conjunción de estos tres factores se produce la enfermedad. Son estos tres factores los que hacen que el individuo comience el proceso
adictivo.
 La manifestación clínica de la adicción depende de las características individuales de personalidad de cada adicto, así como de las circunstancias socio-culturales que lo rodean, sin embargo, los síntomas que se presentan son característicos de la enfermedad

Básicamente el proceso de adicción consta de 5 etapas:

Enamoramiento

Las primeras experiencias con las drogas suelen dejar una marca grabada. Si este primer contacto ha sido agradable, se produce un enamoramiento o atracción apasionada por volver a tomar la sustancia. Esta percepción distorsionada de la realidad, sin embargo, emociona, produce euforia y tranquiliza, lo que hace aumentar las probabilidades de que haya una nueva toma u ocasión de consumir.


La luna de miel

Una vez que el individuo ha aprendido: a través de su familia, de la sociedad o por experiencia propia que el consumo de ciertas substancias puede transportarlo como por arte de magia lejos de cualquier sentimiento o estado de ánimo negativo, el paso a la adicción es muy sencillo.
Durante la fase de Luna de Miel, el futuro adicto experimenta todas las gratificaciones sin ninguna de las consecuencias negativas.

Traición

Sin embargo lo que uno vislumbra en la luna de miel no es lo que en realidad obtiene. Con el paso del tiempo es traicionado. Así, además del deterioro sufrido en las principales esferas de la vida, es muy probable que el adicto esté realizando cosas que normalmente no haría para mantener su adicción (robar, mentir, etc.).

En la ruina

Ahora el adicto debe consumir cada vez más para evitar que los crecientes sentimientos y estados de ánimo negativos profundicen en su conciencia y para tratar de mantener los efectos positivos que cada vez son menores y de menor duración. Está desarrollando tolerancia y tiene que
consumir no ya para obtener placer o alivio sino para evitar el malestar asociado al síndrome de abstinencia.

Prisionero

Con el tiempo, el adicto llega a un estado de desesperación en su relación con la sustancia y deja de lado todo lo demás. Se comporta cada vez de forma más impulsiva e incontrolada, está totalmente preso de la adicción. Esta etapa de la relación adictiva es un descenso a la desesperación  y a la destrucción personal.

Articulo por: 
Psic. Clin. Andrés Burneo








miércoles, 6 de septiembre de 2017

9 Consecuencias Negativas del Consumo de Drogas



Son muchos los problemas o avatares perjudiciales que descomponen y agrietan una sociedad; con el paso de las décadas, hay una cuestión primaria que se ha convertido en la lacra de millones de jóvenes en todo el mundo; las drogas.


Las drogas tienen efectos muy nocivos tanto sociales como psicológicos. Destrozan las vidas de consumidores, amigos y familiares, la mayoría de ellos muy jóvenes con una vida por delante.

consecuencias drogas


Seguramente conoces de primera mano a personas o allegados que han sufrido o sufren en la actualidad las consecuencias del consumo de las drogas, ya sean jóvenes o adultos, o simplemente te interesa conocer los duros efectos que implica entrar en este siniestro mundo.


Tanto si estamos hablando de consumidores causales o habituales, las consecuencias de la drogadicción son igual de graves. Las más comunes son:

1-Adicción

Es el principal trastorno que originan las drogas, de hecho es el motor que mueve el hábito del consumo, según el estudio “Drugs and the Brain: implications for Preventing and Treating Addiction” de los doctores N. Volkow y H. Schelbert, la adicción es definida como una enfermedad, pues afecta al funcionamiento normal del organismo.


Es considerada la adicción, una enfermedad del cerebro, pues su estructura y funcionamiento se ven muy afectados por las drogas. Además una de las características principales de la adicción es su capacidad de modificar los hábitos y conductas de las personas, convirtiéndolas en auténticos autómatas en favor de su consumo.

2-Síndrome de Abstinencia

El consumo frecuente de drogas, lleva consigo el síndrome de abstinencia, estas son las reacciones físicas y psicológicas que acarrea la no ingesta de estas sustancias.

No puede definirse como una enfermedad pero si un agente grave que altera el estado de salud; dependiendo del tipo de droga consumida los síntomas del síndrome de abstinencia varían: decaimiento, depresión, desgana o episodios de nerviosismo, ansiedad y una pérdida progresiva del control de las emociones.

3-Deterioro del sistema nervioso central

El sistema nervioso central dirige las funciones de todo tejido del cuerpo; recibe miles de respuestas sensoriales que transmite al cerebro por medio de la médula espinal.

Toda estimulación química puede producir una gran variedad de efectos sobre la actividad y función del sistema nervioso central. En casos graves a adicción a las drogas puede llegar a ser irreversibles: problemas en la coordinación, percepciones sensoriales, el lenguaje etc puede dañarse gravemente.

4-Pérdida de autoestima y sentimiento de culpa

Un consumidor dependiente, con el paso del tiempo es consciente de la deplorable situación que vive, su actitud dominada por ellas le reafirma un sentimiento de culpa y la pérdida de autoestima, volviéndose un auténtico esclavo de la droga a consumir. Desaparece cualquier sentimiento interno de amor por uno mismo y de esperanza.


5-Aumenta la probabilidad de adquirir graves enfermedades

Trastornos vasculares, cirrosis, Hepatitis son las enfermedades más frecuentes en consumidores habituales de drogas; la droga va destrozando poco a poco importantes agentes funcionales de nuestro organismo, provocando problemas en los principales órganos.

Según un estudio del organismo “National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases” el alcohol es el gran responsable de los casos de cirrosis hepática, su efecto es devastador para el organismo.

6-Aislamiento

Existe una relación directa entre la soledad o aislamiento y la drogas; si bien en un principio estas son las causas de caer en las drogas, a medida que el consumidor de drogas avanza en su adicción se aísla de su entorno más cercano, familiar, personal, profesional etc. El drogadicto vive por y para su dosis de droga, nada más le importa.

7-Tendencias paranoicas

El cerebro es una de las víctimas de la ingesta de la droga, la perdida de neurotransmisores y de la parcial funcionalidad de diferentes perfiles del cerebro, llega a producir sensaciones paralelas y paranoias ligadas a la esquizofrenia.

8-Consecuencias económicas

La droga tiene un precio, consumir habitualmente una droga es caro; el gasto único dirigido a la adicción repercute en la economía familiar y personal. Pedir dinero, robar etc son acciones que se vuelven muy comunes en estos casos, cuando no aparecen los fondos necesarios para conseguir la droga.

9-Debilita el sistema inmunológico

Ataca directamente al sistema inmunológico, debilitando su funcionalidad y actividad en nuestro organismo. Con ello el consumidor de drogas se vuelve cada vez más indefenso contra infecciones o enfermedades.

10-Insomnio

Aunque parezca una consecuencia menos importante, el insomnio repercute en el descanso. Una persona que no descansa correctamente tiene mermadas sus aptitudes: está más triste, irritable, pesimista y estresado. Emociones que se multiplican en los adictos a las drogas, corrompiendo su personalidad y habilidad social.

Como puedes observar las drogas destrozan por completo a la persona afectada, pues deriva sus efectos negativos en todos los aspectos de la vida: físico, emocional, social etc.


¿Por qué la gente consume drogas?

Por último me gustaría incidir en un tema no menos interesante, ¿qué lleva a una persona a tomar drogas?. Las razones son muy variopintas desde una peligrosa curiosidad por saber lo que son, a una solución para alejarse de la realidad.

Muchas personas toman drogas como ridículo salvavidas para encajar en un entorno en concreto o limar su inseguridad; aunque parezca mentira, la razón más esgrimida es, la falsa idea de que no son tan perjudiciales para la salud: las drogas de diseño, la cocaína, cristal etc gozan de una peligrosa fama de ser menos dañinas que otras drogas.


En definitiva, las drogas pueden llegar a matar, y hasta que logran ese objetivo destrozan cada parcela de la vida de los adictos, se convierten en una gran enfermedad que progresivamente va atrapando la voluntad y la vida de los individuos. Por ello se debe de ser categórico y claro en este tema, con un alto y claro ¡No a las drogas!



lunes, 4 de septiembre de 2017

Los niños y las drogas: Lo que pueden hacer los padres

¿Desde qué edad deben los padres preocuparse por las drogas?



Los padres deben preocuparse por las drogas, en relación con sus hijos, desde antes de que éstos entren a la escuela. Según se les enseña que la leche, las frutas y la comida sana los ayudan a crecer fuertes y sanos, puede enseñárseles que los alimentos sin valor nutritivo, los contaminadores ambientales, el alcohol y las drogas no son buenas para la salud. Más tarde, según van creciendo, pueden y deben ser más específicos.

 Tener un tío adicto a la cocaína, una madre con dependencia al tabaco o un abuelo alcohólico aumentan las probabilidades de que una persona siga sus pasos y desarrolle también una adicción.

Así como algunas familias pasan a las nuevas generaciones problemas cardíacos o de hipertensión, otras heredan un sistema de dopamina más vulnerable.

Este neurotransmisor está ligado al placer y al circuito de recompensa en el cerebro, un área funcional conectada con las adicciones.

“En un paciente alcohólico o adicto a otra sustancia, uno puede identificar que en su familia hay gente con problemas similares. Lo común es que si los jóvenes son adictos, uno les pregunta a ellos o a sus familiares y encuentra antecedentes”.

Esto, porque el consumo de drogas o incluso conductas como las apuestas o dormir –en niveles adictivos, claro está–, generan una alteración mental en los sectores del cerebro relacionados con el placer.

Factores externos como ambientes negativos o problemas familiares propician la adicción
Los antecedentes familiares hacen más frágiles las conexiones en este sistema. Esto no significa que naturalmente están predispuestos a buscar drogas. Sin embargo, sí implica que, en caso de probarlas, puedan ser más fácilmente afectados por ellas.

Segura apuntó que en familiares de primer grado, la probabilidad de adicción aumenta hasta el 50% y disminuyen conforme aumenta la distancia genealógica.

Al estar las adicciones –desde alcoholismo hasta ludopatía– conectadas al mismo sector anatómico, el cuerpo no discrimina entre ellas y, aunque la historia familiar indique una “preferencia” por una sustancia, la persona puede generar una dependencia por otra.

Por ejemplo, casos de jóvenes adictos a drogas más “modernas”, como cocaína o heroína, usualmente tienen familiares dependientes al alcohol o al tabaco.

A pesar del peso que puede tener el factor genético, la mayoría de los casos clínicos cuentan también con factores externos de riesgo. Así, eventos graves como un despido o la muerte de un familiar y ambientes desfavorables –una familia disfuncional o un vecindario violento– pueden desencadenar una condición que vendría heredada.


Comorbilidad. Otro de los elementos críticos que una persona debe considerar, es la presencia de transtornos psiquiátricos que acompañen a la adicción.

“Normalmente, todos los pacientes alcohólicos tiene algún tipo de ansiedad o depresión. Entre 30% y 40% de las personas adictas tienen algún tipo de enfermedad psiquiátrica”.

La Organización Mundial de la Salud define la comorbilidad, o trastorno dual, como la coexistencia en el mismo individuo de un trastorno inducido por el consumo de una sustancia psicoactiva y de un trastorno psiquiátrico.

Así, las adicciones vienen acompañadas de transtornos afectivos o depresivos.

Esto es fundamental saberlo para el tratamiento, pues no solo debe atenderse la adicción en sí, sino también el trastorno psicológico paralelo. “Son entes separados que se pueden juntar y uno complica al otro. Si soy alcohólico y tengo trastorno afectivo bipolar, si no compenso el alcoholismo, tendré problemas con el trastorno y viceversa. Las dos deben de sostenerse”, apunta el doctor Segura.

Esto no implica que para padecer una adicción haya que tener un padecimiento mental. 

¿Por qué los jóvenes beben alcohol y usan drogas?

Las razones son complicadas y diversas. Sin embargo, la influencia que usted pueda tener sobre sus hijos, para prevenirles que no usen drogas y se conviertan en drogadictos en el futuro, es superior a lo que usted cree.

Ahora es el momento de empezar, sin tomar en cuenta si el niño o la niña tiene 5 ó 7 ó 10 años de edad. A continuación indicamos algunas ideas para ayudarle a criar niños sanos y fuertes que no abusarán de las drogas.

Enséñele a su hijo a sentirse orgulloso de sí mismo

El niño que así se siente, tiene mucha menos probabilidad de buscar esa sensación en las drogas. Para desarrollar confianza en sí mismo y una imagen positiva, los niños necesitan adquirir la capacidad para la:

Comunicación honesta

Los niños necesitan saber la manera de expresar sentimientos como enfado, alegría, amor y temor, y deben tener confianza de que esto es lo apropiado y seguro para ellos.

Los niños aprenden por medio de ejemplos, por lo tanto, los padres también deben aprender a expresar sus sentimientos honestamente. Deben acostumbrarse a preguntarles a sus hijos cómo se sienten, especialmente si saben que tienen alguna preocupación, o si los han regañado. Expresen también sus sentimientos de manera abierta. Escuchen con paciencia y enséñenles a que escuchen a los demás.

Cooperación

Los niños deben aprender a cooperar, a negociar y a ponerse en la situación de otras personas para así poder llevarse bien con los demás. Ensaye estas prácticas llegando a acuerdos sobre los programas de televisión que mirarán, a los lugares que visitarán durante las vacaciones, etc. Cuando los niños cooperen, prémienlos, especialmente si no han obtenido lo que ellos desean. Si consiguen lo que quieren, insistan en que ellos sean corteses con los demás.

Responsabilidad personal

Enseñen a los niños a ser responsables desde pequeños y aumenten gradualmente estas responsabilidades para ayudarles a desarrollar una imagen personal sólida. Asígnenles tareas importantes que requieran del uso de sus capacidades mentales y físicas; tareas de las cuales ellos serán finalmente responsables. Asegúrense que sean capaces de desarrollar estas tareas y en el proceso ayúdenlos y aconséjenlos, pero insistan en que las cumplan. Cuando se les dan trabajos sin importancia, los niños se sienten ofendidos.

Capacidad para formarse opiniones y tomar decisiones

Estas son herramientas muy valiosas que ayudarán a sus hijos a poder resistir a aquellos que les ofrecen drogas. Estas experiencias las adquieren los niños cuando crecen entre gente madura que sabe opinar o tomar decisiones. Al opinar o tomar decisiones, se les ofrece a los niños la oportunidad de pensar en lo que ellos harían en la misma situación. Es también conveniente que ustedes permitan que sus hijos formen opiniones y tomen decisiones a menudo en casos indicados. Insistan en que piensen en las distintas opciones que tienen y en las consecuencias de cada una.

Capacidad para dar y recibir amor sin condiciones

Amen a sus hijos tal como son, sin tomar en cuenta sus logros ni la manera en que se desempeñan. Aún cuando ustedes se enfaden y tengan que reprenderlos a causa de su comportamiento, muéstrenles su cariño y respeto como personas; nunca confundan la reprimenda o el castigo con el rechazo. Cuando sus hijos se enfaden con alguien, ayúdenlos a distinguir entre el enfado y los buenos sentimientos que tienen hacia esa persona.

Los niños necesitan ejemplos positivos

Los niños imitan a los adultos que los rodean. Traten de llevar un estilo de vida sana que sus hijos puedan imitar. Por ejemplo:

Vínculos positivos

Mantengan buenas relaciones con su cónyuge, hijos y amigos; relaciones de consideración y apoyo.

Tensiones emocionales y físicas (stress)

Aprendan a reconocer estas tensiones y manéjenlas de manera constructiva. Enséñenles a sus hijos a hacerlo.

Uso mínimo de alcohol y eliminación de otras drogas

Eviten el uso de drogas o alcohol para aliviar presiones, tensiones o infortunios. Sus hijos los imitarán.

Ejercicio y buena alimentación

Practiquen ejercicios que sean agradables y que los puedan continuar en el futuro. Mantengan una dieta balanceada y disminuyan al mínimo los bocadillos y alimentos sin valor nutritivo.

Los niños necesitan que les presten atención especial

En la búsqueda de identidad, los niños necesitan sentirse como individuos importantes.

Dediquen tiempo para estar a solas con su hijo

No importa lo que hagan, siempre que al hacerlo renueven y fortalezcan los lazos entre ustedes.

Escuchen lo que sus hijos quieran decirles

Estimulen a que sus hijos desde pequeños les hablen francamente sin temor a críticas o regaños. Si no lo hacen de niños, será difícil que lo hagan en la adolescencia.

Pídanle a sus hijos opiniones respecto a problemas y decisiones familiares

Hasta los chicos de 5 años tienen mucho que ofrecer si ustedes les dan la oportunidad.

No menosprecien a sus hijos

A pesar de que los padres son mayores que los hijos, todos son seres humanos iguales que merecen un respeto mutuo. Si usted no respeta a su hijo desde niño, éste no lo respetará a usted más tarde.

Es muy importante pasar períodos juntos en familia. Por ejemplo, el compartir tradiciones familiares, comidas y otras actividades. Traten que el tiempo que se dedique a la televisión sea mínimo, aprovechando esas ocasiones para juegos, conversaciones generales y asuntos de la familia. Organice reuniones familiares para discutir planes, compartir opiniones y expresar sentimientos de alegría y de agravio. A veces los miembros de una familia están tan ocupados con proyectos y relaciones externas a la familia, que las relaciones familiares pasan desapercibidas. ¡No permitan que esto les ocurra a ustedes! Dén a los miembros de su familia el amor y la atención que necesitan.

Ayuden a sus hijos a desarrollar su disciplina

Los niños necesitan una definición clara de lo que se espera de ellos y de las consecuencias resultantes si actúan de otra manera. Es su responsabilidad y es necesario establecer límites razonables. Enséñenles también a sus hijos poco a poco a establecer sus propios límites. Para esto, es necesario que ustedes aflojen gradualmente las riendas. Elógienlos cada vez que hagan algo bien. Exploren la manera de mejorar las cosas cuando hay tropiezos. Sobre todo, concéntrense en que ellos aprendan, en vez de preocuparse por las frustraciones suyas cuando ellos tienen problemas.

Instrúyanse sobre los problemas del alcohol y otras drogas. Asuman una posición clara y enseñen la realidad a sus hijos

Obtengan toda la información posible sobre el alcohol y otras drogas. A continuación se indican ciertos pasos a seguir:

Prepárense para explicar la manera en que las diferentes drogas afectan el organismo y los motivos porque algunas personas las usan

Los niños sienten curiosidad por algunas drogas, especialmente cuando se las mencionan o le preguntan. Busquen esta información en los Centros de Prevención del Departamento de Servicios Contra la Adicción u organicen actividades educativas para padres en su comunidad con personas de dicho departamento u otros profesionales conocedores de la materia.

Manténganse al día en la última moda de las drogas

Tanto las drogas como su jerga cambian con la misma rapidez que las modas. Si ustedes usan información y términos viejos y pasados de moda, sus hijos pensarán que no saben en realidad lo que están hablando y no les harán mucho caso.

Comenten los mensajes de la televisión y del cine sobre drogas

Ayuden a sus hijos a darse cuenta de la manera que los anuncios comerciales y los personajes de algunos programas asocian el uso del alcohol con la belleza, el éxito y la diversión o cómo estimulan a usar drogas de todas clases. Expresen su posición.

Conversen a menudo con sus hijos sobre las drogas

Si ustedes se sientan a conversar este tema con sus hijos una sola vez, no conseguirán mucho. Para producir un impacto deben ser consistentes desde pequeños. Para iniciar el tema sobre el uso de las drogas, usen historias de la televisión, artículos de los periódicos y películas.

Preocúpense del comportamiento y los valores de los amigos de sus hijos

Por lo general, los niños se sienten presionados a usar drogas por los amigos y no por "vendedores ilegales" desconocidos que acechan los campos de juego de las escuelas. Pregúntenles quiénes son sus amigos y traten de conocerlos. Busquen una ocasión adecuada para conocer a sus padres. Nunca menosprecien el poder de presión que pueden ejercer sus compañeros. Con frecuencia tienen más poder que ustedes. No teman oponerse a alguna amistad, pero háganlo con razones que el niño entienda, como el decirle "porque te quiero me preocupa el daño que pueda hacerte".

Comiencen la educación de sus hijos a una edad temprana

Con seguridad un niño de cinco años de edad no comprenderá los efectos que produce fumar marihuana, pero sí comprenderá que la gente puede consumir cosas buenas y malas. En niños de poca edad es mucho más importante inculcar conceptos positivos que proporcionan información basada en hechos. Si embargo, a los niños mayores se les deben enseñar los hechos.

Enseñen a sus hijos a jugar y a divertirse

A veces los niños experimentan con drogas porque parece algo entretenido. Enséñenles a divertirse con actividades de recreación y a desarrollar otros intereses y pasatiempos. De esta manera se puede evitar que usen drogas para entretenerse y así reducir el aburrimiento. Piensen en la manera en que ustedes se divertían cuando niños y pregúntenles a sus padres y personas mayores lo que ellos hacían cuando eran niños. Ofrezcan a sus hijos una variedad de actividades y recreaciones.

Conclusión

¡Ustedes tienen el poder para criar un hijo a quien le será posible decir "no" al alcohol y a otras drogas..



fuentes: http://vidahumana.org/
               http://www.nacion.com/

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