miércoles, 29 de noviembre de 2017

¿El consumo de drogas siempre implica riesgos?






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El consumo de drogas conlleva unos riesgos que no se deben olvidar. Son riesgos genéricos, comunes a todas las sustancias e independientes de las formas de consumo; es decir, estos riesgos se dan sin que para ello el sujeto tenga que ser un adicto.

Riesgos asociados a los efectos psicoativos de las sustancias

El consumo de sustancias modifica el comportamiento y puede ocasionar problemas, en ocasiones, fatales. Los accidentes son uno de ellos. Cuando las personas están bajo los efectos de alguna sustancia, se altera la percepción (tanto visual como auditiva), los reflejos y la capacidad de respuesta motora. Esto tiene como consecuencia un importante número de accidentes de tráfico, accidentes domésticos (caídas o roturas) o accidentes laborales (manipulación errónea de maquinaria).

Las drogas, en general, disminuyen los mecanismos de inhibición y de autocontrol. Por ello es muy común que las personas bajo los efectos de sustancias sean más proclives a las peleas y otras situaciones de violencia callejera como rotura del mobiliario urbano, actitudes desafiantes y agresivas entre personas y/o grupos, que pueden llegar incluso hasta las agresiones físicas graves.

También en los acercamientos sexuales influyen las drogas porque la desinhibición facilita las relaciones sociales y los encuentros y porque el estado de descontrol hace que las personas digan o hagan todo aquello que les va surgiendo, incluido un encuentro sexual. Además, las personas en una situación de desinhibición, pueden no tomar las medidas profilácticas necesarias para la prevención de enfermedades infectocontagiosas y de embarazos no deseados.

Riesgo de ocupar un lugar central

Las drogas generan el deseo de repetición del consumo, por lo que pueden llegar a ocupar un lugar central en la vida y a provocar un recorte de la libertad.

En innumerables conversaciones y debates sobre las drogas se han utilizado expresiones como que las drogas esclavizan, impiden la libertad…, comentarios todos ellos reales, pero que dichos en un contexto de alarma, confieren a las sustancias un carácter pecaminoso o demoniaco que es importante evitar.

El placer que provoca el consumo de sustancias es inmediato, por lo que es muy común volver a consumirlas. La posibilidad de la reincidencia es real y es difícil marcar la frontera entre el uso y el abuso.

En las situaciones en las que el consumo ya es habitual, las actividades en torno al mismo son cada vez más importantes y el individuo empieza a dejar de hacer muchas cosas que hasta entonces formaban parte de su vida cotidiana. Abandonar otras actividades para satisfacer el consumo, implica la reducción de opciones vitales y el aislamiento creciente del individuo. Es decir, precisamente ese “dejar de lado otras cosas de la vida” es lo que constituye un riesgo.

Riesgo para las relaciones personales

Cuando tomamos cualquier droga, el funcionamiento de nuestro organismo se altera y nuestra manera de actuar y de relacionarnos también se modifica.

En principio, las drogas legales se toman en situaciones sociales con objeto de facilitar el encuentro con los otros, de relajarse, de distender la comunicación, etc. Para algunas personas ese consumo social es imprescindible para poder relacionarse: así se convierte en un riesgo. Por ejemplo, qué difícil se le hace a un exfumador no coger un cigarrillo en una reunión de trabajo, durante una conversación telefónica, en una sobremesa con amigos, etc.

Asimismo, cuando una persona consume sistemáticamente alguna sustancia, puede tener cambios bruscos en su estado de ánimo o manifestar actitudes y comportamientos (como el desinterés, la locuacidad, la impulsividad, llegando incluso a la violencia) que repercuten directamente en sus relaciones personales.

Riesgo para el organismo

Todas las drogas, dependiendo de las formas de consumo, suponen un riesgo para el organismo, porque alteran y dañan su funcionamiento y aunque cada una de ellas incide especialmente en un órgano concreto, todas con mayor o menor intensidad dejan su impronta en el sistema nervioso central.

Las drogas provocan en el sistema nervioso central:

            · A nivel orgánico: degeneración y atrofia del cerebro, neuropatías, cefaleas y accidentes vasculares como el infarto cerebral.

            · A nivel de funcionamiento: desorientación y confusión, percepción alterada de la realidad, estados de pánico, depresión, psicosis, paranoia, somnolencia, desinhibición, excitación, comportamientos agresivos, irritabilidad, dificultad de concentración, alteraciones de la memoria, falta de control del pensamiento, alucionaciones, fluctuaciones del humor, trastornos psicológicos, etc.

El sistema circulatorio también se ve afectado. Las drogas producen dolencias como: hipertensión, arritmias, enfermedades cardiovasculares, trombosis, infartos, etc,

El sistema digestivo las drogas pueden producir trastornos nutricionales como bulimia y anorexia nerviosa, alteración del proceso de digestión, acidez de estómago, diarrea, estreñimiento severo, afecciones renales, hepatitis, cirrosis y cáncer de esófago, páncreas y vejiga.

El sistema respiratorio también puede verse afectado: irritación de las vías respiratorias, inflamación de los bronquios, disminución de la capacidad pulmonar, depresión respiratoria, diseña, enfisema pulmonar y cáncer de pulmón.

En el sistema locomotor producen descoordinación motora, letargo, relajamiento muscular, reducción de la percepción del dolor, hiperactividad motora, pérdida del equilibrio, vértigo, temblores y movimientos convulsivos, ausencia de fatiga y, en otros casos, sensación de fatiga permanente.

En el sistema reproductor las drogas pueden provocar apatía sexual o impotencia. En los varones puede dificultar la erección y disminuir la eyaculación. En las mujeres, ausencia de menstruación, problemas en la ovulación, etc.

En caso de embarazo, el consumo de drogas supone un peligro para el feto: riesgo de parto prematuro, de malformaciones en las extremidades, de malformaciones a nivel cerebral…

Las drogas por sí mismas, junto a las alteraciones que provocan en el organismo, favorecen el desequilibrio inmunológico: disminuyen las defensas y, por ello, las posibilidades de infecciones son muy elevadas.

Riesgo de adicción

Todas las drogas pueden provocar adicción, esa dependencia que impide a los individuos desarrollar su vida normal y que tiene además efectos negativos en su entorno más próximo por la pérdida del trabajo, el deterioro de las relaciones (familiares, de amistad y de trabajo), la pérdida de bienes materiales, etc.

Si se llega a este último eslabón del proceso para superarlo se requieren, en la mayoría de los casos, ayuda especializada.

Es tan arriesgado para la vida que las administraciones invierten importantes recursos para, a través de la educación y la formación, evitar que las personas crucen la frontera hacia la adicción.

sábado, 11 de noviembre de 2017

LA ESPIRITUALIDAD EN NARCÓTICOS ANÓNIMOS

DESPERTAR ESPIRITUAL



El Despertar Espiritual es una demanda interior que todo ser humano experimenta en algún momento de su vida.

“¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Por qué he nacido? ¿Qué es la Vida? ¿Existe la Vida después de la Vida? ¿Qué es la realidad?…” Son algunas de las preguntas más frecuentes que se realizan aquellas personas que despiertan espiritualmente.

La espiritualidad no es otra cosa que encontrar el auténtico sentido de nuestra existencia en la Vida y el sentido de nuestra relación con todos los seres que también forman parte de ella. Y ese sentido únicamente se alcanza a través del descubrimiento de uno mismo, mediante el Amor. Por consiguiente, un Despertar Espiritual puede considerarse un proceso de crecimiento interior, cuyo fin radica en acercarnos a nuestra auténtica identidad (El Ser) y a la auténtica identidad de todos los elementos que conforman la Vida. A raíz de este proceso, los seres humanos son capaces de descubrir y sentir que Todo forma parte de un Todo, que Todos somos Uno: Amor o Dios.


En los anteriores artículos hemos discutido alguno de los elementos de la adicción   a como son lo mental, emocional, y físico. Ahora en este articulo le toca a al aspecto espiritual de la enfermedad, pero antes de empezar a describir algunas de los síntomas espirituales que se manifiestan en un espíritu enfermo y propenso al alcoholismo, tenemos que entender que es el espíritu y la espiritualidad.

Primero el espíritu es la esencia misma de quienes somos, nuestra persona. Es lo que nos diferencia del cuerpo y la materia. Es nuestro soplo de vida o la vida misma de quienes somos; es la entidad invisible que nos identifica como únicos y al mismo tiempo nos conecta con algo más grande que nosotros mismos.
Un espíritu saludable nos permite disfrutar de la vida plenamente mediante el amor, la comprensión, la paz interior, la tolerancia, la serenidad, la felicidad, y la fortaleza del carácter que nos permite reponernos de los golpes de la vida.

Espiritualidad es el arte de fortalecer el espíritu y sus cualidades mediante la introspección, oración, meditación, y la comunicación o relación con un ser supremo, un poder superior, Dios, una inteligencia creadora, o cualquier otra entidad suprema.  Estas prácticas espirituales nos permiten experimentar un nuevo estado de conciencia, paz espiritual, y felicidad que nos son comunes; es vivir en la misma tercera dimensión de la existencia.

Espiritualidad termina con los dilemas existenciales porque llegamos a encontrar sentido a la vida haciéndola mas plena y feliz y permitiéndonos sentirnos a gusto con nosotros mismos y nuestro lugar en la vida.  

La espiritualidad nos permite disfrutar de la vida independientemente de las circunstancias adversas porque fortalece la esencia misma de quienes somos; en otras palabras espiritualidad es vida plena.
En contraste muchos de nosotros que padecemos del alcoholismo experimentamos síntomas de enfermedad espiritual inclusive mucho antes de que empezáramos a beber alcohol. Estos síntomas se manifiestan de muchas maneras como emociones y pensamientos y aquí mencionamos algunas de estas manifestaciones:

  • El espíritu enfermo experimenta una profunda soledad aunque este rodeado de muchas personas incluyendo sus propios familiares y amigos. La soledad intensa es uno de los síntomas mas sobresaliente de un espíritu enfermo.
  • El espíritu enfermo de los que padecemos el alcoholismo enfrenta vacíos existenciales; La vida no tiene sentido, no encuentra razón de ser ni de existir. Muchos de nosotros los alcohólicos no nos sentimos a gusto en nuestra propia piel; no nos gusta quienes somos rechazando nuestra esencia de vida. Vivir para nosotros es muy difícil y a veces insoportable. Muchos de nosotros llegamos a sentirnos como muertos en vida.
  • El espíritu enfermo experimenta sobre todo odio crónico y prevalente contra todos y todo ademas de dolor, soledad, miedo, intolerancia, egoísmo excesivo, evidia etc, causando debilidad espiritual y moral y disminuyendo la capacidad del espíritu para disfrutar y enfrentar la vida con efectividad. Hay infelicidad crónica haciendo de la vida una tortura insoportable.

Nos cuesta experimentar genuina mente el dar y recibir amor; somos patológicamente egoístas.
El espíritu enfermo es rebelde y desprecia lo espiritual como son concebir un poder más grande que nosotros mismos, practicar la oración, meditación, e introspección.
Estos síntomas son simplemente algunas de las manifestaciones de la enfermedad espiritual que padecemos los alcohólicos.  Estas características espirituales aunadas a las características mentales, emocionales, y físicas hacen del alcoholismo una enfermedad muy compleja y complicada. Bajo estas condiciones no es sorprendente encontrar que la mayoría de las mas respetables instituciones y organizaciones medicas hayan declarado al alcoholismo como una enfermedad incurable, progresiva, y mortal.


Pareciera que con todas las complicaciones del alcoholismo seria un verdadero milagro recuperarse de esta condición, pero por gracia de Dios o de un poder mas grande que nosotros mismos existe una solución que pudiera denominarse como milagrosa; esta solución es espiritual como la ofrece Alcohólicos Anónimos y con la que miles de alcohólicos se han recuperado de una condición incurable para convertirse en miembros productivos y felices de la sociedad. Escribiremos más sobre esto mas adelante…

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