miércoles, 31 de enero de 2018

Que es la sobredosis y que hacer en estos casos

Signos y síntomas de una sobredosis de drogas



Aunque existe una gran variedad de drogas y su clasificación es compleja, en este apartado dividimos las drogas en dos grupos y describimos los signos y los síntomas de la sobredosis de estos dos grupos de sustancias según el efecto que causan en el cerebro, ya que varía dependiendo de la droga consumida.

Síntomas de sobredosis de drogas estimulantes del sistema nervioso central

Este grupo, tal como su nombre indica, tienen el efecto de estimular o aumentar la actividad del cerebro y del cuerpo. Drogas como la cocaína, las anfetaminas, o el crack, producen este efecto. En dosis reducidas se puede notar incremento del estado de alerta con mejora del equilibrio, así como pérdida de sueño y apetito. Sin embargo, en dosis más altas aparecen otros síntomas:
  • Las pupilas están dilatadas (midriasis bilateral), e incluso pueden llegar a estar fijas. 
  • Inquietud; la persona no para de moverse y suda mucho.
  • Se pueden producir alucinaciones y comportamientos paranoicos.
  • Aumentan el ritmo cardíaco y la presión arterial.
  • Aparecen comportamientos violentos y psicóticos.
  • Cuando la toxicidad es más alta pueden producirse convulsiones y, en último caso, la muerte.

Síntomas de sobredosis de drogas depresoras del sistema nervioso central

Estas drogas son aquellas que, al contrario que las estimulantes, disminuyen o relanzan los procesos cerebrales, e incluso pueden llegar a inhibir funciones. Son comúnmente utilizadas como medicamentos por sus acciones ansiolíticas y analgésicas. Sin embargo, hay otras que se comercializan de manera ilegal como la marihuana o la heroína. Los síntomas, lógicamente, serán los opuestos a los del primer grupo:
  • Las pupilas tienen un tamaño anormalmente reducido y se contraen (miosis).
  • Existe sensación de relajación y somnolencia.
  • Se pueden presentar náuseas y vómitos, acompañados de sudación fría.
  • En dosis altas el afectado tiene dificultad para respirar.
  • Se puede llegar a perder el conocimiento, e incluso provocar la muerte.
En definitiva, aunque los síntomas varían según la droga consumida, siempre será motivo de alarma que:
  • La persona esté inconsciente y no sea posible despertarla.
  • Esté respirando con dificultad o no respire.
  • Los labios, las uñas y la cara comiencen a ponerse azules.

Qué hacer en caso de sobredosis de drogas

Una vez que se detecta que una persona puede estar sufriendo una sobredosis de drogas es primordial llamar inmediatamente a los servicios de urgencias, pues cuanto antes se trate menos graves serán las consecuencias para la salud. Siempre que sea posible, identifica la droga que ha consumido la víctima y comunícalo a los profesionales sanitarios cuando hagas la llamada; guarda también cualquier resto, paquete o frasco que encuentres. A continuación, debes proceder a aplicar estas medidas de primeros auxilios mientras esperas la ayuda solicitada:
  • Tras dar la alarma a los servicios de emergencias hay que evaluar el estado general de la víctima, y lo primero será comprobar que respira pegando una oreja a la cara para escuchar/sentir la respiración.
  • Si respira pero está inconsciente hay que colocarle en posición lateral de seguridad y revaluar cada 5 minutos. Se debe estar atento por si vomita, ya que igual que ocurre en el caso de intoxicación etílica, el afectado podría ahogarse con sus propios vómitos si no se le vigila.
  • Si no respira, comenzar con maniobras de reanimación cardiopulmonar.
  • Aflojar la ropa, y cubrirlo con un abrigo o manta para evitar la hipotermia.
  • Eliminar todo aquello que pueda causar daño tanto a la víctima como a ti, como jeringuillas, restos de droga, etcétera.
  • Si comienza a convulsionar no intentes sujetarle o meterle algo en la boca, simplemente haz todo lo posible para que no se golpee con los objetos que haya alrededor.
  • Nunca pongas en peligro tu seguridad. Si la persona tiene comportamientos violentos evita confrontaciones y deja que los profesionales se encarguen de ella. Ten en cuenta que un individuo bajo los efectos de las drogas no está en disposición de razonar.
  • No dés nada de comer o de beber a la víctima.
  • No le muevas ni le hagas andar, ya que puede sufrir caídas que le causen otras lesiones.

Complicaciones de una sobredosis de drogas

Cuando una persona está sufriendo una sobredosis las posibilidades de que presente complicaciones son muy elevadas, y aumentan conforme pasa el tiempo sin que el episodio remita. Algunas de ellas son daño cerebral permanente, infecciones pulmonares por aspiración de comida o líquidos, daños al feto e incluso aborto espontáneo si se trata de una mujer embarazada, coma y muerte. Así que ante cualquier duda es imprescindible avisar de inmediato a los servicios de salud y ofrecerles toda la información posible, ya que algunas drogas se pueden contrarrestar con antídotos reduciendo así los riesgos. Ante todo, no olvides que evitar el consumo de drogas y prevenirlo mediante la educación de niños y adolescentes son los mejores tratamientos.

jueves, 18 de enero de 2018

Las 7 razones por las que mienten los adictos


1. Mienten para proteger su adicción

Como es normal, un adicto hará y dirá cualquier cosa para mantener su adicción si no han reconocido previamente (y de verdad) que lo que están viviendo es un problema que les hará daño a ellos y a su entorno. Su lógica es simple: Necesito drogas, y necesito mentir para mantener a los demás fuera de mi camino y poder continuar usando las drogas.
Por tanto, de esta manera la mentira funciona como un instinto de auto-preservación. Nada ni nadie afectará a su adicción a las drogas, y la mentira consigue que esto siga así.

2. Mienten para evitar enfrentarse a la realidad

Puede que conozcáis casos así. La adicción acaba consumiendo la vida y el mundo del adicto, haciéndole irreconocible para él mismo o para su entorno. Como la realidad y la verdad les supera y adaptarse a ella es doloroso, e incluso parece imposible, el adicto construye una nueva realidad donde las drogas no son un problema sino una solución, donde todo en su vida va bien.
Muchas veces afirman haber dejado de consumir hace muchísimo tiempo o haber conseguido un trabajo, cuando la realidad es que apenas hace unas horas del último consumo y su vida va de mal en peor económicamente hablando (¿Os suena Jesse en Breaking Bad? Es un gran ejemplo de este punto).

3. Mienten para evitar la confrontación

Por otra parte, los familiares y seres queridos de los individuos adictos no suelen quedarse de brazos cruzados, sino más bien todo lo contrario. Les hacen preguntas, se enfadan con ellos y acaban surgiendo cuestiones del estilo “Si me quieres, ¿por qué haces cosas que me hacen daño?”. Delante de estas confrontaciones, el estrés acaba siendo abrumador para el adicto.
Sin tener unas habilidades de confrontación adecuadas, los adictos acaban haciendo o diciendo lo que sea necesario para evitar nuevas discusiones o para evitar enfados o tristeza por parte de sus seres queridos; o simplemente pueden ponerse a la defensiva, desviando la atención. La mentira juega un papel crucial en todos estos procesos.

4. Mienten por encontrarse en una etapa de negación

Aunque la evidencia dicta lo contrario, el período de negación obliga al adicto a mentir, a repudiar su problema e ignorar las consecuencias que pueden desprenderse de su comportamiento. Sin embargo, aunque la negación puede tener una función protectora valiosa permitiendo a las personas procesar la información y llegar a un acuerdo final, en la adicción se puede convertir en un período dominante.
Un ejemplo es que el adicto puede acabar viendo a sus seres queridos como enemigos y autoafirmarse en que la adicción no solo es aceptable, sino necesaria para su vida. También puede acabar usando armas como la racionalización, la proyección o la intelectualización con tal de continuar la adicción.

5. Mienten porque creen que son diferentes

La típica frase de “controlo la situación, puedo dejarlo cuando quiera” no solo es un tópico, sino que llega a ser un pilar básico de la adicción. Por ello, los adictos pueden llegar a reconocer que las drogas son un problema, pero desean seguir consumiendo, y se autoconvencen de que ellos serán una excepción a la regla y podrán manejar la situación, por lo que creen que pueden comportarse de manera diferente a los demás y continuar con su vida.

6. Mienten porque se sienten avergonzados

En los momentos de sobriedad, los adictos pueden llegar a darse cuenta realmente de su problema y sentirse terriblemente avergonzados y arrepentidos.
Sin embargo, no son capaces de controlar sus emociones, y la única forma que conocen de hacer frente a los problemas es justamente el uso de las drogas. Es un circulo vicioso (nunca mejor dicho).

7. Mienten porque pueden

Finalmente, hay adictos que llegan a un punto donde sus seres queridos coinciden con la negación del mismo adicto y hacen la vista gorda delante de sus comportamientos, incluso defendiendoles, ya que reconocer la verdad es demasiado doloroso para ellos o porque ya han aguantado tanto sufrimiendo que no tolerarían más.

Por ello, cuando los seres queridos del adicto llegan al punto de pensar que las mentiras de este son aceptables, ayudan a perpetuar la adicción.

miércoles, 10 de enero de 2018

Las etapas de la recuperación

Abordajes de las adicciones - Las etapas de la recuperación

Familia
La Motivación para el Cambio
Las Etapas de la Recuperación
Trastornos Relacionados con Sustancias
Este modelo está constituido por etapas, cada una de ellas incluye una necesidad básica y una serie de tareas para sostener el proceso de recuperación.

1.- Transición: La tarea en esta etapa es lograr predominio de la necesidad de control por sobre la necesidad del uso.
2.- Estabilización: En esta fase la tarea esta dirigida a recuperarse de los efectos dañinos producidos por el abuso de sustancias.
3.- Recuperación Temprana: En esta fase se producen los primeros cambios internos, de pensamiento, sentimientos y actitud con respecto al uso.
4.- Recuperación Media: Aquí se producen los cambios externos. Modificación del estilo de vida, incorporación paulatina de hábitos sanos.
5.- Recuperación Avanzada: Esta etapa se trabaja sobre la elaboración de conflictos personales y familiares no resueltos.
6.- Mantenimiento: Esta etapa se basa en la capacidad para mantener una vida sana y un crecimiento personal continuo.
Abstinencia Completa
 La abstinencia completa es un importante paso para lograr la recuperación. Durante la adicción activa es difícil que el adicto logre concebir la abstinencia completa. Se produce el fenómeno de sustitución: el adicto cambia de sustancias pero continúa usando. Puede suceder que el adicto, tenga como objetivo controlar su adicción, disminuye la cantidad y/o la frecuencia del uso, pero vuelve al patrón compulsivo, con lo que el uso se hace continuo.
La abstinencia es lo opuesto al uso y a la sustitución. La naturaleza y la severidad del este síndrome de abstinencia depende del tipo de droga, la gravedad de la adicción, y la personalidad del adicto. Este síndrome es pasajero, luego de un período, que en general es corto, se alivia, generándose un estado de desgano motivacional y apatía.
Cuando se logra la abstinencia, se hace más fácil manejar los deseos de consumo y el pensamiento obsesivo. Al tener un deseo y abstenerse, se produce una mayor habilidad para manejar las situaciones de riesgo. La recuperación no puede basarse sólo en la abstinencia, sino que debe ser acompañada de cambios en el estilo de vida, que aseguren una mejor calidad de vida.
Cambios en el Estilo de Vida 
La recuperación incluye la abstinencia y cambios, que promuevan y sostengan un estilo de vida saludable, estos cambios son externos e internos.
Cambios Internos: aquellas modificaciones en la forma de pensar, sentir y actuar del adicto en recuperación.
1.- Aceptar la adicción como un problema: La negación es parte de la adicción. La aceptación del problema es un proceso de suma importancia, ya que el adicto no se comprometerá a resolver un problema que considera que no existe. 
2.- Reconocer las distorsiones del juicio: Reconocer y manejar estas distorsiones es una tarea fundamental de la recuperación. 
3.- Perder la preocupación por el uso: Los pensamientos de consumo, van disminuyendo con la aceptación del problema y la práctica de actividades de recuperación. Estos pensamientos van perdiendo fuerza con el tiempo.
4.- Desarrollar y nutrir una actitud de recuperación, el adicto en recuperación debe ir aprendiendo a identificar situaciones de riesgo y no exponerse a ellas; buscando la ayuda necesaria de manera proactiva y asumiendo responsabilidad de sus propios pensamientos, emociones, conductas y decisiones. 
5.- Alfabetización emocional: Aprender a manejar los sentimientos, poder identificar y poner en palabras emociones o sentimientos displacenteros.
6.- Desarrollo de la asertividad y comunicación, de modo que pueda haber una mayor conexión con las relaciones importantes, que seguramente han sido impactadas debido al comportamiento adictivo anterior. Aprender a poner límites adecuados, así como expresar las necesidades de manera simple y directa, son habilidades valiosas para una recuperación sostenida. 
7.- Mejoramiento espiritual: El área espiritual es una de las más afectadas en el desorden adictivo. El crecimiento espiritual es un factor clave en el mejoramiento de la calidad de vida. Es necesario entender la espiritualidad como: la actividad del espíritu interior y no necesariamente como práctica religiosa. 

Cambios Externos: están dirigidos a cambiar el entorno inmediato, produciendo un medio ambiente acorde con el proceso de recuperación. Muchas veces las recaídas ocurren por no tomar con la seriedad que amerita, esta área de los cambios.
1.- Evitar personas, lugares y cosas relacionados con el uso: Todos los disparadores de los deseos y pensamientos de uso, son instancias de riesgo que deben ser evitadas de manera enérgica. Se entiende que es difícil lograr no exponerse alguna vez, pero no se trata de "retar" al riesgo, sino de evitarlo. Cambiar las relaciones interpersonales puede ser una tarea difícil, especialmente el poner límites con aquellas personas significativas para el adicto que todavía están usando. 
2.- Desarrollar una nueva red de contactos, asistiendo a reuniones de autoayuda o nutriendo relaciones antiguas que sean sanas, o alejadas del uso, y libres de riesgo. Establecer una relación con un profesional de tratamiento, asistir a servicios religiosos, involucrarse en servicio voluntario, son todas actividades que pueden aumentar la nueva red de contactos. 
3.- Elaborar un plan de actividades de recuperación, que pueda servir de guía para el diario vivir y para acomodar el tiempo necesario para las actividades de recuperación. Además es más fácil darse cuenta cuando uno está fallando o descuidando la recuperación si existe un plan concreto. 
4.- Mejorar la alimentación y hábitos de higiene, es oportuno en el proceso de recuperación, no solo porque es positivo para la salud en general, sino que además produce una mayor lucidez mental y una mayor resistencia a los deseos de uso, así como una mayor autoestima. 
5.- Descansar y dormir adecuadamente, son cambios que ayudan a que nuestro cuerpo y mente tenga el restablecimiento necesario, luego de cada día en recuperación. Al principio existe estrés que proviene de toda la energía que se invierte en los cambios personales. 
6.- Leer y estudiar sobre la adicción y la recuperación, es una necesidad que nunca acaba, debido a la amplitud de los cambios que se realizan. Conseguir literatura y un libro de pensamientos diario, para poder comenzar el día con una lectura inspiradora, se podría convertir en un hábito saludable para la mente y el alma. 
7.- Ordenar las finanzas, que pueden haber quedado en déficit producto de la adicción. Estar dispuestos a pagar las cuentas pendientes, de hecho saldar las que sean posibles, evitar tener mucho dinero en el bolsillo, son necesidades comunes en la recuperación. Es tan importante esta área que algunas veces se plantea la necesidad de rehacer la relación con el dinero, especialmente en las adicciones de juego o gasto compulsivo.
Todas estas necesidades de cambio plantean una situación que puede generar confusión o estrés, debido a que se están abandonando las viejas costumbres, que todavía no se extinguen, y se están desarrollando nuevos patrones de conducta, que todavía no se establecen; desarrollándose la sensación de ser "extranjero en su propia tierra". Esta sensación es temporal y se hace menos intensa con el pasar del tiempo y con el avance de la recuperación. Es sumamente recomendable que el adicto en recuperación tenga apoyo y asesoría calificada para poder llevar estas tareas adelante.
Espiritualidad y Recuperación 
Las adicciones causan una desconexión con la realidad espiritual interior. Esto se vuelve un círculo vicioso, pues el vacío interior resultante, predispone más aún al uso como forma de llenar estos vacíos, pero esta es una solución temporal, agravando la desconexión a largo plazo y reforzando la dependencia. 
No confundamos la espiritualidad con la religión o la religiosidad. La espiritualidad es la esencia del ser. La espiritualidad es lo que mueve a una persona a buscar significado en su vida. La religión se refiere más al conjunto de dogmas, doctrinas y rituales que sirven de base para un modelo de relación espiritual. Cada persona desarrolla instintivamente una relación especial con el elemento espiritual que es personal e íntima.
Actividades relativas al arte, la vida familiar, la práctica de principios espirituales en la vida diaria, son formas útiles de reforzar y compartir el crecimiento espiritual. En esencia la espiritualidad es un fenómeno íntimo y trascendente que es vital para el desarrollo de una recuperación de calidad, y es además, fuente de motivación para nuestra misión y búsqueda de significado en la vida.
Una vez que el crecimiento espiritual se fortalece se comienzan a notar algunos cambios en la vida diaria del adicto en recuperación. 
Algunos de las manifestaciones del crecimiento espiritual son:
1.- Adecuada capacidad de relacionarse y compartir, así como servir a los demás.
2.- Serenidad interior que se refleja en las actuaciones y en la personalidad individual.
3.- Capacidad de valorar lo cotidiano y lo que aparentemente es intrascendente.
4.- Capacidad de jugar y expresar sentimientos.
5.- Disminución del egocentrismo y de la necesidad de validación externa.
6.- Disminución de la necesidad obsesiva e irrazonable de control en las relaciones personales.
7.- Mayor dedicación al servicio desinteresado.
8.- Confianza renovada en el provenir, percibiendo al universo como un sitio amoroso y seguro.
9.- Desapego creciente a las fuentes materiales de seguridad o satisfacción, como el dinero, sexo, prestigio o propiedades.
10.- Capacidad de maravillarse con la simplicidad.
Recuerde siempre que la razón última o el significado del desarrollo espiritual es algo muy personal, pero nunca debe ser visto como el fin en sí mismo, sino como un don que debe ser compartido para poder conservarlo.

martes, 2 de enero de 2018

¿PORQUE LA NEGACIÓN A LA ADICCIÓN A LAS DROGAS?

SISTEMA DELUSIONAL DE LA ADICCIÓN



Este sistema psicopatológico forma el núcleo de la enfermedad de la adicción en su parte psicológica. Se compone de una serie de creencias, mecanismos de defensa, negación, autoengaño y otras distorsiones del pensamiento que en conjunto son conocidas como el Pensamiento Adictivo

* Negación o Autoengaño cuya función es la de separar al adicto de la conciencia que las consecuencias que la adicción tienen en su vida. De esta manera se reduce la ansiedad y además se protege el sistema adictivo, estableciéndose un equilibrio enfermo, del cual el adicto se mantiene atrapado, y que además es la razón por la que el adicto insiste en volver a usar aún luego de una crisis.

Negación: La negación simple de las situaciones negativas producto de la adicción
Minimización: Restarle importancia o significado a los eventos relacionados con las consecuencias de la adicción.

Racionalización: Asignar una razón lógica a algo que no la tiene o que és por naturaleza irrazonable.
Justificación: Justificar el uso en virtud de algo que ocurrio en el pasado o por la forma en que lo tratan o por cualquier otra condición existente en la vida del adicto
Proyección: Ver en los demás los problemas que el adicto está pasando en su propia realidad, de modo que puede culpabilizar a otros de su problema.
Futurización Salirse de la realidad presente y vivir en el futuro como una manera de no ponerse en contacto con su realidad presente.

* Distorsiones del Pensamiento propias de la adicción, que son generadas por las creencias adictivas. La función de estas distorsiones es producir sufrimiento de modo que se justifique el uso de sustancias o conductas adictivas para "aliviar" ese dolor de manera enferma. Sumadas a la negación y el autoengaño, estas distorsiones tienden a facilitar el proceso adictivo y despegan al adicto de la realidad de sus enfermedad.

Catastrofización: Asignarle una categoría de catástrofe aún al mas leve inconveniente de la vida personal. Es una manera de auto-sabotearse el crecimiento con el fin de justificar finalmente el uso. El adicto desarrolla una visión catastrófica que lo coloca en una actitud de víctima frente al mundo.

Mortificación: La preocupación constante ante cualquier problema hace de la vida cotidiana, una constante ansiedad y sufrimiento que se usan como justificativo para continuar el uso.

Rigidez: Dificultad para abrir la mente y considerar otros puntos de vista. El adicto se aferra a sus percepciones con una fuerza tal, que puede hacer la comunicación muy dificil, sobre todo en el area del uso y el comportamiento adictivo.

Control: El miedo es la emoción fundamental en la personalidad del adicto y para manejar ese miedo, que muchas veces es desproporcionado, el adicto desarrolla relaciones basadas en el control interpersonal. Esto causa dolor en las relaciones y muchas veces termina produciendo violencia.
Pensamiento Blanco y Negro: La incapacidad para ver los grises es muchas veces un fuerte componente de la mentalidad adictiva, dificultando la comprension mutua y animando a los juicios severos.

Impaciencia e Intolerancia: El adicto desarrolla una intolerancia marcada por situaciones que involucra incomodidad o es y más bien actua por impulsividad siguiendo la regla de "quiero lo que quiero, cuando lo quiero y como lo quiero"

Soberbia y grandiosidad: La personalidad del adicto regresiona en cierta manera a la adolescencia, aflorando muchas veces conflictos no resuletos con la autoridad y, conducta de reto permanente. Esto se debe a una hipertrofia del ego como compensacion al deterioro en la autoimagen que se produce por el impacto de la adiccion en la vida de la persona.

* Sistema de Creencias Adictivo. Todas estas distorsiones provienen del sistema de creencias adictivo que conforman la raíz del desorden adictivo en el plano mental. Para poder recuperarse de la adiccion es necesario detectar y cambiar dichas creencias adictivas.


lunes, 1 de enero de 2018

¿QUÉ ES LA ADICCIÓN A LAS DROGAS?

¿Qué es la adicción a las drogas?

La adicción se define como una enfermedad crónica y recurrente del cerebro que se caracteriza por la búsqueda y el consumo compulsivo de drogas, a pesar de sus consecuencias nocivas. Se considera una enfermedad del cerebro porque las drogas modifican este órgano: su estructura y funcionamiento se ven afectados. Estos cambios en el cerebro pueden ser de larga duración, y pueden conducir a comportamientos peligrosos que se observan en las personas que abusan del consumo de drogas.
El término adicción, tal como se utiliza en este folleto, puede considerarse como equivalente a un grave trastorno por uso de sustancias,Fuente: De los laboratorios de los doctores N. Volkow y H. Schelbert.


La adicción es muy similar a otras enfermedades, como las enfermedades cardiacas. Ambas perturban el funcionamiento normal y saludable del organob subyacente, tienen serias consecuencias nocivas y son evitables y tratables, pero en caso de no tratarlas, pueden durar toda la vida.

¿Por qué la gente consume drogas?


En general, las personas comienzan a consumir drogas por varias razones:
·        Para sentirse bien. La mayoría de las drogas de las que se abusa producen sensaciones intensas de placer. Esta sensación inicial de euforia es seguida por otros efectos, que varian según el tipo de droga que se consume. Por ejemplo, con estimulantes como la cocaína, la sensación de euforia es seguida por sentimientos de poder, confianza en uno mismo y mayor energía. En contraste, la euforia causada por opiáceos como la heroína es seguida por sentimientos de relajación y satisfacción.
·        Para sentirse mejor. Algunas personas que sufren de ansiedad social, trastornos relacionados con el estrés y depresión, comienzan a abusar de las drogas en un intento por disminuir los sentimientos de angustia. El estrés puede jugar un papel importante en el inicio del consumo de drogas, la continuidad en el abuso de drogas o la recaída en pacientes que se recuperan de la adicción.
·        Para desempeñarse mejor. Algunas personas sienten presión por aumentar o mejorar químicamente sus capacidades cognitivas o su rendimiento deportivo, lo que puede desempeñar un papel en la experimentación inicial y el abuso continuo de drogas como los estimulantes recetados o los esteroides anabólicos/androgénicos.
·        La curiosidad y el “porque otros lo hacen.” En este aspecto, los adolescentes son particularmente vulnerables, debido a la fuerte influencia de la presión de sus pares. Los adolescentes son más propensos que los adultos a participar en comportamientos riesgosos o temerarios para impresionar a sus amigos y expresar su independencia de las normas parentales y sociales.

Si consumir drogas hace que la gente se sienta bien o mejor, ¿cuál es el problema?

Cuando consumen una droga por primera vez, las personas pueden percibir los que parecen ser efectos positivos; también pueden creer que pueden controlar su consumo. Sin embargo, las drogas pueden apoderarse rápidamente de la vida de una persona. Con el tiempo, si el consumo de drogas continúa, otras actividades placenteras se vuelven menos agradables, y las drogas se vuelven necesarias para que el consumidor se sienta “normal.” Luego, es posible que busquen y consuman drogas compulsivamente, a pesar de que estas les causan tremendos problemas a ellos y a sus seres queridos. Algunos pueden comenzar a sentir la necesidad de tomar dosis más altas o más frecuentes, incluso en las primeras etapas del consumo. Estos son los signos reveladores de una adicción.
Incluso el consumo relativamente moderado de drogas plantea riesgos. Piensa en la manera en la que un bebedor social puede embriagarse, ponerse al volante de un vehículo y rápidamente convertir una actividad placentera en una tragedia que afecta muchas vidas.

¿El continuo abuso de drogas es un comportamiento voluntario?

Por lo general, la decisión inicial de consumir drogas es voluntaria. Sin embargo, con el consumo continuo, la capacidad de una persona para ejercer el autocontrol puede verse seriamente afectada. Este deterioro en el autocontrol es el sello distintivo de la adicción. Estudios de imágenes cerebrales de personas con adicciones muestran cambios físicos en áreas del cerebro que son esenciales para el juicio, la toma de decisiones, el aprendizaje y la memoria, y el control del comportamiento.7 Los científicos creen que estos cambios alteran la forma en la que funciona el cerebro y pueden ayudar a explicar los comportamientos compulsivos y destructivos de la adicción.
No existe un solo factor que determine si una persona se convertirá en adicto a las drogas.

¿Por qué algunas personas se vuelven adictas a las drogas y otras no?

Al igual que con cualquier otra enfermedad, la vulnerabilidad a la adicción varia de persona a persona, y no existe un solo factor que determine si una persona se volverá adicta a las drogas. En general, cuanto más factores de riesgo tenga una persona, mayor es la probabilidad de que el consumo de drogas se convierta en abuso y adicción. Por otra parte, los factores de protección reducen el riesgo de la persona de desarrollar una adicción. Los factores de riesgo y de protección pueden ser ambientales (como las situación del hogar, la escuela y el vecindario) o biológicos (por ejemplo, los genes de la persona, su estado de desarrollo e incluso su género u origen étnico).
Factores de riesgo
Factores de protección
Comportamiento agresivo en la infancia
Buen autocontrol
Falta de supervisión
Supervisión de los padres y apoyo parental
Habilidades sociales deficientes
Relaciones positivas
Experimentación con las drogas
Competencia académica
Disponibilidad de drogas en la escuela
Políticas escolares contra las drogas
Pobreza en la comunidad
Fuertes lazos en la comunidad
Factores de riesgo y de protección para el abuso y la adicción a las drogas

¿Qué factores ambientales aumentan el riesgo de adicción?

·        El hogar y la familia. La influencia del entorno hogareño, especialmente durante la infancia, es un factor muy importante. Los padres o los miembros mayores de la familia que abusan del alcohol o las drogas, o que manifiestan comportamientos criminales, pueden aumentar el riesgo de que ellos también desarrollen problemas con las drogas.
·        Los amigos y compañeros de escuela. Los amigos y conocidos pueden tener una influencia cada vez mayor durante la adolescencia. Si estos pares consumen drogas, pueden convencer hasta a quienes no tienen factores de riesgo de que las prueben por primera vez. El fracaso escolar o la falta de habilidades sociales pueden poner a un niño en mayor riesgo de consumir o convertirse en adicto a las drogas.

¿Qué factores biológicos aumentan el riesgo de adicción?

Los científicos estiman que los factores genéticos explican entre el 40 y el 60 por ciento de la vulnerabilidad de una persona a la adicción. Esto incluye los efectos de los factores ambientales en el funcionamiento y la expresión de los genes de una persona. Otros factores incluyen la etapa de desarrollo y otras condiciones médicas que pueda tener una persona. Los adolescentes y las personas con trastornos mentales tienen un mayor riesgo de abuso y adicción a las drogas que la población general.

Las primeras interacciones de los niños dentro de la familia son cruciales a la hora de determinar su desarrollo saludable y mitigar el riesgo de abuso de drogas.

¿Qué otros factores aumentan el riesgo de adicción?

·        Consumo a temprana edad.Aunque consumir drogas a cualquier edad puede desencadenar una adicción, las investigaciones muestran que cuanto más temprana es la edad de iniciación a las drogas, más probable es que la persona desarrolle problemas graves.8 Esto puede reflejar el efecto nocivo que tienen las drogas sobre el cerebro en desarrollo. También puede ser el resultado de una combinación de factores de vulnerabilidad social y biológica a una edad temprana, que incluye las relaciones familiares inestables, la exposición al abuso físico o sexual, la susceptibilidad genética o las enfermedades mentales. Aún así, el hecho es que el consumo a temprana edad es un fuerte indicador de problemas futuros, incluida la adicción.
·        Método de administración. Fumar una droga o inyectarla en una vena aumenta su potencial adictivo.9,10 Tanto las drogas que se fuman como las que se inyectan penetran al cerebro en segundos, produciendo una intensa ráfaga de placer. Sin embargo, esta intensa euforia puede desaparecer en unos pocos minutos, llevando al adicto a niveles más bajos y normales. Los científicos creen que este pronunciado contraste impulsa a algunas personas al consumo reiterado de drogas, en un intento por recuperar el fugaz estado placentero.

FUENTES: https://www.drugabuse.gov

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