miércoles, 30 de agosto de 2017

Dejar la droga sí es posible

Tratamiento y recuperación



¿La adicción puede ser tratada con éxito?

SÍ. La adicción es una enfermedad tratable. La investigación en la ciencia de la adicción y el tratamiento de los trastornos por consumo de sustancias ha permitido desarrollar intervenciones basadas en la evidencia que ayudan a las personas a dejar de abusar del consumo de drogas y reanudar una vida productiva.

¿Se puede curar la adicción?

No siempre, pero al igual que otras enfermedades crónicas, la adicción se puede tratar con éxito. El tratamiento les permite a las personas contrarrestar los efectos potentes y dañinos sobre el cerebro y el comportamiento y recuperar el control de sus vidas.

Imagen que muestra la recuperación de la función cerebral después de la abstinencia prolongada Estas imágenes, que muestran la densidad de transportadores de dopamina en un área del cerebro llamada”cuerpo estriado”, ilustran el notable potencial del cerebro para recuperarse, al menos parcialmente, después de una larga abstinencia de las drogas. En este caso, la metanfetamina.27
La adicción no tiene por qué ser una sentencia de por vida.

¿La recaída en el abuso de drogas indica que el tratamiento ha fracasado?

No. La naturaleza crónica de la enfermedad significa que recaer en el abuso de las drogas en algún momento no solo es posible, sino probable. Las tasas de recaída (es decir, con qué frecuencia se repiten los síntomas) para las personas con adicciones y otros trastornos por consumo de sustancias son similares a la tasa de recaídas de otras enfermedades crónicas bien conocidas, como la diabetes, la hipertensión y el asma, que también tienen componentes tanto fisiológicos como de comportamiento. El tratamiento de enfermedades crónicas implica cambiar comportamientos profundamente arraigados, y la recaída no significa que el tratamiento haya fracasado. Para una persona que se recupera de la adicción, recaer en el consumo de drogas indica que tiene que retomar o ajustar el tratamiento, o que debería probar con otro tratamiento.

Imagen que muestra que las tasas de recaída para la drogadicción son comparables con las de otras enfermedades crónicas Las tasas de recaída para las personas tratadas por abuso de sustancias se comparan con las de las personas con diabetes, hipertensión o asma. Las recaídas son comunes y similares en todas estas enfermedades (como es la adherencia/no adherencia de la medicación). Por lo tanto, la drogadicción debe tratarse como cualquier otra enfermedad crónica; la recaída sirve como disparador para una nueva intervención.


¿Cuáles son los principios de un tratamiento eficaz para el trastorno por consumo de sustancias?

La investigación muestra que la combinación de medicamentos para el tratamiento (cuando corresponda) con la terapia conductual es la mejor manera de garantizar el éxito en la mayoría de los pacientes. Los enfoques de tratamiento deben ser diseñados para tratar los patrones de consumo de drogas y los problemas médicos, psiquiátricos y sociales de cada paciente relacionados con las drogas.

¿Cómo pueden los medicamentos ayudar a tratar la adicción a las drogas?



Existen diferentes tipos de medicamentos que pueden ser útiles en distintas etapas del tratamiento para ayudar a que un paciente deje de abusar de las drogas, continúe con el tratamiento y evite las recaídas.


Tratamiento de la Abstinencia. Cuando los pacientes dejan de consumir drogas por primera vez, pueden experimentar varios síntomas físicos y emocionales, como depresión, ansiedad y otros trastornos del estado de ánimo, así como intranquilidad o insomnio. Ciertos medicamentos están diseñados para reducir estos síntomas, lo que facilita la detención del consumo de drogas.
Continuación del Tratamiento. Algunos medicamentos se utilizan para ayudar al cerebro a adaptarse gradualmente a la ausencia de la droga adictiva. Estos medicamentos actúan lentamente para evitar el deseo de consumir la droga y tienen un efecto calmante sobre los sistemas del cuerpo. Pueden ayudar a los pacientes a concentrarse en la terapia y en otras psicoterapias relacionadas con su tratamiento contra las drogas.
Prevención de Recaídas. La ciencia nos ha enseñado que el estrés, los indicios vinculados a la experiencia con drogas (como personas, lugares, cosas y estados de ánimo), y la exposición a las drogas son los desencadenantes más comunes de una recaída. Se están desarrollando medicamentos para interferir con estos disparadores a fin de ayudar a los pacientes a mantener la recuperación.
Medicamentos utilizados para tratar la drogadicción


¿Cómo tratan las terapias conductuales la adicción a las drogas?

Los tratamientos conductuales ayudan a que la persona participe en el tratamiento de trastornos provocados por el consumo de sustancias, modificando sus actitudes y comportamientos relacionados con el consumo de drogas y el aumento de sus habilidades para la vida, con el propósito de manejar circunstancias estresantes e indicios ambientales que podrían desencadenar una intensa ansia de drogas y dar lugar a otro ciclo de consumo compulsivo. Las terapias conductuales también pueden mejorar la eficacia de los medicamentos y ayudar a las personas a permanecer más tiempo en el tratamiento.

El tratamiento debe dirigirse a la persona de manera integral.

¿Cómo hacen los mejores programas de tratamiento par ayudar a los pacientes a recuperarse de los efectos generalizados de la adicción?

Adquirir la capacidad de dejar de abusar de las drogas es solo una parte de un largo y complejo proceso de recuperación. Cuando las personas inician un tratamiento por un trastorno causado por el consumo de sustancias, a menudo la adicción ha tomado el control sobre sus vidas. La compulsión por obtener, consumir y experimentar los efectos de las drogas ha dominado cada minuto mientras están despiertos, y abusar de las drogas ha ganado más importancia que todas las cosas que antes les gustaba hacer. Ha afectado su funcionamiento en su vida familiar, en el trabajo y en la comunidad, y los ha hecho más propensos a sufrir otras enfermedades graves. Debido a que la adicción puede afectar muchos aspectos de la vida de una persona, el tratamiento, para tener éxito, debe atender todas sus necesidades. Por este motivo, los mejores programas incorporan una variedad de servicios de rehabilitación en sus regímenes integrales de tratamiento. Los terapeutas pueden seleccionar diferentes servicios para satisfacer las necesidades médicas, psicológicas, sociales y vocacionales específicas y las necesidades legales de sus pacientes, a fin de fomentar su recuperación de la adicción.


Terapia cognitiva conductual: busca ayudar a los pacientes a reconocer, evitar y hacer frente a las situaciones en las que son más propensos a abusar de las drogas.

Reforzamiento sistemático: utiliza el refuerzo positivo, como el otorgamiento de recompensas o privilegios por estar libres de drogas, por asistir y participar en las sesiones de terapia o por tomar medicamentos para el tratamiento según las indicaciones.

Terapia de estímulo motivacional: utiliza estrategias para producir cambios rápidos en el comportamiento, motivados internamente, para dejar de consumir drogas y facilitar el inicio del tratamiento.


Terapia familiar (en especial para los jóvenes): aborda los problemas de drogas de una persona en el contexto de las interacciones familiares y su dinámica, que podrían contribuir al consumo de drogas y otras conductas de riesgo.

fuentes:consulte Principles of Drug Addiction Treatment: A Research-Based Guide [Principios del tratamiento para la drogadicción: una guía con base científica] www.drugabuse.gov

lunes, 28 de agosto de 2017

Cómo saber si alguien consume drogas, formas de enterarte antes de que sea tarde



El consumo excesivo de drogas es un hábito destructivo y potencialmente letal que afecta el bienestar físico y emocional del consumidor. Tal vez te preocupas de que tu hijo consuma drogas y te aflige no saber cómo detectarlo o tal vez creas que tu cónyuge o tu pareja está involucrada en el consumo de drogas. Incluso en el trabajo, puedes sospechar que un empleado o compañero de trabajo las consume. Sin importar quién sea la persona y qué relación tenga contigo, es importante entender cómo detectar el consumo de drogas a fin de que puedas obtener ayuda para tu hijo, tu ser querido o tu socio.


Examina la apariencia física de una persona.



Una falta de interés en el atuendo, en el arreglo y en la higiene personal puede ser un signo de que tiene un problema de drogas. Esto es especialmente cierto si la persona se solía preocupar de su apariencia y de su presentación en público.
Presta atención especial a las manchas en la ropa que parecen de vómito, de orina, de sangre o de quemaduras.

Mira cuidadosamente a los ojos de la persona. 



Por lo general, si alguien está intoxicado, se verán diferentes. Los ojos rojos, irritados, vidriosos y desenfocados son signos potenciales de consumo de drogas. Estas drogas específicas cambian los ojos de una persona de las siguientes maneras:

El alcohol puede hacer que los ojos se vean vidriosos y desenfocados.
La marihuana hace que los ojos se pongan rojos e irritados.
El LSD, el éxtasis, la cocaína, las anfetaminas y las metanfetaminas hacen que las pupilas se dilaten (se agranden).
Los opiáceos como la heroína y los analgésicos narcóticos hacen que las pupilas se constriñan (se encojan)

Nota cómo huele una persona. 



Los olores extraños o desagradables pueden ser un signo de que consume drogas. El alcohol y las drogas pueden detectarse algunas veces en el aliento de la persona, en la ropa e incluso en la piel. Los olores relacionados a la mala higiene también pueden ser un signo de consumo de drogas.
El alcohol permanece en el aliento de la persona mucho tiempo después de haber dejado de beber e incluso puede filtrarse por los poros al día siguiente.

El olor de la marihuana puede filtrarse a la ropa y a las telas. Los cigarrillos que se dejan a la mitad generan un olor ahumado especialmente poderoso.

Las metanfetaminas pueden causar mal aliento crónico. Los laboratorios de metanfetaminas huelen a azufre, a huevos podridos y a químicos de limpieza poderosos.

Cuando se fuma, el crack huele a caucho quemado o plástico.

Muchos estimulantes y opiáceos no tienen olores fuertes. Sin embargo, la cocaína huele vagamente a gasolina o a éter, y la heroína huele a vinagre.


Nota algún cambio en los senos paranasales. 



Los resuellos excesivos o inusuales o las hemorragias nasales frecuentes pueden significar que una persona esnifa alguna droga. La cocaína, la heroína, la metanfetamina, el éxtasis (cuando se tritura), y muchas otras drogas pueden esnifarse por la nariz. Al esnifar drogas, estas entran al torrente sanguíneo por medio de las membranas nasales sensibles, las cuales responden produciendo un exceso de mucosa protectora y algunas veces sangrando.


Fíjate en los problemas inusuales en el cuerpo.



Si alguien empieza a tiritar cuando hace calor, a sudar cuando hace frío o a temblar incontrolablemente, es probable que experimente los síntomas de la abstinencia. Si se trata de un adicto, los síntomas de la abstinencia pueden empezar en cuestión de horas luego de que haber tomado la última dosis.
Otros signos de la abstinencia incluyen los ojos acuosos, los estornudos, la tos, el dolor de cabeza, las palpitaciones del corazón, la náusea, el vómito y la diarrea.


Nota los cambios drásticos en los patrones de sueño y en los niveles de energía.



El insomnio y la somnolencia inusuales pueden indicar el consumo de drogas. ¿La persona parece extrañamente aletargada y cansada? ¿Se queda repentinamente dormida y no despierta por largos periodos? Alternativamente, ¿tiene una energía vertiginosa o frenética incluso sin dormir? La fluctuación entre no tener energía y tener mucha, entre periodos de excesivo e insuficiente descanso, debe hacer sonar la alarma.

Nota los cambios en los valores y la moral de la persona.


¿Ha empezado a hacer cosas que antes consideraba inmorales? ¿Miente y deja de asistir a la escuela o al trabajo? ¿Pide prestado cantidades inusuales de dinero? ¿Sus propiedades, sus objetos de valor y su dinero desaparecen? ¿Toma riesgos que la ponen a ella y a otros en peligro? Responder positivamente a alguna de estas preguntas puede indicar un consumo problemático de drogas.


Reflexiona sobre los cambios en la vida social de la persona.


¿Se ha vuelto más solitaria y evita a sus familiares y a los viejos amigos? ¿Está más irritable y distante con sus seres queridos? ¿Ha empezado a salir con nuevos amigos misteriosos y se rehúsa a presentarlos? ¿Contesta llamadas telefónicas sospechosas o envía constantemente mensajes de texto a personas desconocidas? Si es así, la persona puede estar usando drogas.

Presta atención a la presencia de objetos sospechosos. Considera revisar el vestidor, los cajones del escritorio o los bolsillos de la ropa de la persona. Los objetos sospechosos pueden incluir las gotas para los ojos, el enjuague bucal, las “bolsas de plástico”, el papel para liar cigarrillos, los hisopos, los clips para cigarrillos de marihuana, las pipas, las pipas de vidrio, las agujas, los frascos de pastillas, el incienso o los desodorantes de ambiente. Aunque algunas de estas cosas son objetos comunes de higiene personal, también pueden indicar un problema de consumo de drogas.

Sé muy cuidadoso al infringir la privacidad de una persona. Puedes hacer que se enoje mucho y tú estarás avergonzado si te equivocas con respecto a su consumo de drogas.
Solo revisa las cosas personales de alguien si estás muy preocupado de su bienestar y estás dispuesto a enfrentar las consecuencias de hacerlo.


“Si se identifican estos factores”, “lo primero que hay que hacer es sentarse y hablar con los con la persona que esta consumiendo. Los familiares  deben antes informarse bien y estar preparados para la situación. Se debe ser firme, pero tratar el tema con afecto, con la intención de ayudar”. No hay que dormirse en los laureles. Según los especialistas, si se identifica el problema hay que actuar lo más rápido posible, pues se corre el riesgo de que el problema se agrande y los peligros, emocionales y de salud, sean mayores.


viernes, 25 de agosto de 2017

Cómo entender por qué la gente consume drogas

Cómo entender por qué la gente consume drogas



En los términos más simples, una persona consume drogas para sentirse diferente (y mejor) y abusa de ellas porque cada vez necesita experimentar con mayor intensidad esa sensación. Por supuesto, las razones más profundas por las que una persona prueba las drogas legales o ilegales y se hace adicto a ellas son tan individuales como cada consumidor. Normalmente, una mezcla de los factores del entorno, los rasgos de la personalidad, la biología interna y las presiones externas fomentan el consumo de drogas. Entender por qué la gente consume drogas es el primer paso para evitar la adicción y afrontarla en el caso de que exista.



1 Reconoce que la gente quiere un cambio. 



La gente prueba nuevas cosas cuando quieren que algo de sus vidas sea diferente. Cuando las personas empiezan con las drogas u otras sustancias adictivas (las cuales incluyen el alcohol, el tabaco y la cafeína, entre otras cosas), se centran en los supuestos beneficios de los cambios que pueden proveer y no en los daños potenciales.
Algunas personas prueban drogas debido a que buscan calmar o evitar el dolor físico o psicológico. Otras quieren experimentar una sensación de “escape” de sus vidas, por razones que van desde el trauma hasta el aburrimiento. Pueden consumir drogas para sentirse únicas o “especiales” o para sentirse “normales”.
Un estudio del Reino Unido, que se llevó a cabo al llegar al nuevo milenio, indica que las cinco razones principales para el consumo de drogas incluyen el alivio de la depresión y la sensación de estar intoxicado. En tales casos, la gente se concentra claramente en los beneficios a corto plazo de cambiar temporalmente su percepción.

2  Observa los rasgos de la personalidad. 





Cada persona está programada de manera distinta, y algunas están más predispuestas a consumir drogas y a volverse adictas. Sin embargo, eso no significa que no tengas nada qué decir al respecto, nadie “debe” consumir drogas. Simplemente es más fácil para algunas personas empezar a consumir drogas.
La gente que es más impulsiva y tiende a tomar riesgos son más propensas a consumir drogas (o hacer ala delta, en ese aspecto). Aquellos que son más cautos o de naturaleza pensativa son menos propensos, aunque no inmunes.
La gente con baja autoestima, altos niveles de estrés o con signos de depresión también son más susceptibles a consumir drogas.

3 No juzgues con mucha dureza



Es muy probable que tú seas adicto a algo (a los mensajes de texto, a los chocolates, a las apuestas en línea o algo por el estilo). ¿Qué tan fácil sería para ti dejar tu adicción? La adicción a las drogas no es un simple caso de falta de fuerza de voluntad o de baja fibra moral. Una gama amplia de procesos químicos y psicológicos pueden determinar que seas más propenso a convertirte en adicto que a ser libre.
No, no tienes que darle a alguien un “pase libre” para que se convierta en adicto a las drogas. En algún punto, esa persona tomó una decisión y pudo haber optado por lo opuesto. Sin embargo, mientras más entiendas la naturaleza de la adicción y lo difícil que es romper el círculo, mejor preparado estarás para prevenir o ayudar a enfrentar el abuso de drogas.
Convertirse en adicto es un proceso, y terminar con la adicción también lo es.

4 Observa la adicción como una enfermedad cerebral crónica. 



Algunas personas rechazan la noción de la adicción a las drogas como una enfermedad, debido a que creen que absuelve cualquier culpa de parte de la persona con la condición. Sin embargo, nuestras decisiones tienen un impacto en una gran cantidad de enfermedades, y el abuso de las drogas no es algo distinto. Además, como muchas otras enfermedades, puede controlarse.
La adicción a las drogas se puede categorizar como una enfermedad cerebral crónica debido a que pasa de ser algo voluntario a algo esencialmente involuntario. La adicción empieza con una decisión, pero esa capacidad de decidir, para todos los efectos, se elimina de la ecuación. Esa es la razón por la que querer dejar las drogas no es suficiente para detener la adicción.
Por lo general, las enfermedades como la diabetes o el asma, por mencionar algunos ejemplos, se pueden controlar con la combinación adecuada de tratamientos, apoyo y deseo. Lo mismo se aplica a la adicción a las drogas. La ayuda está disponible para aquellos que la necesiten y la quieran


  • Si decides consumir drogas por alguna razón, entiende los riesgos que implican. Es probable que no notes el daño que causan las drogas de inmediato, pero algunas sustancias tendrán efectos a largo plazo que pueden dañar seriamente tu vida.
  • Recuerda hacer una investigación. Algunas drogas son más dañinas que otras y muchas esconden riesgos de salud. Busca información imparcial y equilibrada.
  • Al final, la decisión de consumir drogas o no es tuya. Solo porque otros lo hagan no quiere decir que sea correcto para ti.





miércoles, 23 de agosto de 2017

¿La marihuana realmente daña el cerebro?




¿QUÉ ES?
La marihuana, es una hierba, de una mezcla verde, marrón o gris de hojas trituradas secas. Esta droga es un alucinógeno; una sustancia que distorsiona la manera en que la mente percibe el mundo en el que vives.

¿CÓMO FUNCIONA LA MARIHUANA?

Todas las formas de la marihuana son psicoactivas y alteran la mente.
En otras palabras, alteran la forma en que funciona el cerebro. La marihuana contiene más de 400 sustancias químicas, incluido el THC (delta-9-tetrahidrocannabinol)
Debido a que el THC es la principal sustancia química activa en la marihuana, la cantidad de THC en la marihuana determina su fuerza o potencia y, por lo tanto, sus efectos.

El contenido de THC de la marihuana ha aumentado desde la década de 1980.


¿CUÁNTO TIEMPO PERMANECE


LA MARIHUANA EN EL CUERPO?


 El THC en la marihuana se absorbe rápidamente a través de los tejidos grasos de varios órganos del cuerpo. En general, los análisis de orina estándar pueden detectar rastros (metabolitos) de THC varios días después de su consumo. En consumidores asiduos, sin embargo, los metabolitos del THC a veces pueden ser detectados semanas después de haber dejado de consumir.

Los principales daños a la salud causados por la marihuana se concentran en:



Salud mental: El uso de la marihuana está significativamente vinculado a las enfermedades mentales. Especialmente a la esquizofrenia y la psicosis, pero también a la depresión  y la ansiedad.

Corazón: La marihuana cuadriplica el riesgo de infarto durante los sesenta minutos posteriores a su consumo, provocando dolor agudo en el pecho en pacientes cardiacos.

• Pulmones: Según la American Lung Association, el humo de la marihuana contiene entre 50 y 70 % más carcinógenos que el del tabaco. Además, resulta altamente irritante para los   pulmones, por lo que los consumidores presentan una mayor prevalencia de bronquitis,  tos y producción de flema.

Embarazo: Fumar marihuana durante el embarazo provoca una disminución del peso del bebé debido a los efectos del monóxido de carbono en su desarrollo.

Adicción: Una frase que escuchamos con frecuencia es: “La marihuana no es adictiva”.
 Lo cierto es que la ciencia ha encontrado que uno de cada seis adolescentes que consume marihuana desarrolla una fuerte adicción a la droga. Los consumidores que intentan dejar la marihuana experimentan síntomas de abstinencia que incluyen irritabilidad, ansiedad,  insomnio,    falta de apetito y depresión.


CONSECUENCIAS DE LA MARIHUANA

La exposición a la marihuana puede afectar el cerebro, sobre todo durante el desarrollo, que continúa hasta aproximadamente los veinticinco años de edad.
ores de otras drogas, lo que aumenta el riesgo de ser incentivado o tentado a probarlas.
Las personas con alto riesgo de consumir drogas pueden consumir marihuana primero porque es fácil de conseguir (al igual que los cigarrillos y el alcohol).

Resultado de imagen para LA MARIHUANA y sus consecuencias
A los pocos minutos de haberse inhalado el humo de la marihuana, el corazón comienza a latir más rápido, los bronquios se relajan y se ensanchan, y los vasos sanguíneos en los ojos se dilatan haciendo que los ojos se vean rojos.
Los efectos pueden incluir cambios en el cerebro que hacen que otras drogas les resulten más atractivas. La investigación con animales respalda esta posibilidad
 Por ejemplo, la exposición temprana a la marihuana hace que los opiáceos (como el Vicodin o la heroína) resulten más placenteros.

Resultado de imagen para la marihuana y sus consecuencias fisicas
Es probable que una persona que consume marihuana esté en contacto con otros consumidores y vended




SúperCiencia Publicado el 6 nov. 2014


lunes, 21 de agosto de 2017

¿Cómo afectan las drogas y el alcohol a las familias?

Consecuencias familiares del consumo de drogas


Las adicciones traen consigo todo tipo de problemas, varios de ellos en el hogar, siendo las siguientes algunas de las principales consecuencias familiares del consumo de drogas:

Abandono de las responsabilidades económicas, es decir, el adicto se desentiende por completo de las aportaciones monetarias que solía realizar a la familia
Por otra parte, también se presenta el abandono de las responsabilidades afectivas, ya que al enfermo le deja de importarle cualquier tipo de atención emocional que solía tener con los miembros de su familia
El incremento en la crisis financiera también es algo muy común, pues el adicto desviará alguna parte de sus ingresos para poder adquirir droga, dejando de lado incluso las necesidades económicas básicas del hogar

Normalmente el consumo de drogas se relaciona con situaciones de maltrato

El adicto suele perder cualquier tipo de autoridad en el hogar, ya que los demás miembros de la familia dudan de su capacidad para tener control y/o liderar a los demás lo cual se entiende perfectamente; después de todo, ha caído en las adicción a las drogas, demostrado no tener siquiera control sobre su propia vida

Cambios en las costumbres familiares; nada será igual teniendo un adicto en casa, debiendo los demás miembros de la familia cambiar sus hábitos para adaptarse de la mejor manera la forma de actuar del enfermo
Episodios de violencia ya sea física, verbal y/o incluso sexual, los cuales pueden o no ser recurrentes, dependiendo de la personalidad del adicto
Intentos de suicidio que de ser fructíferos, podrían conducir evidentemente a la muerte
La disolución de vínculos afectivos a nivel de pareja, es decir, la separación y/o el divorcio, dependiendo de cada caso
A su vez, dicha separación conducirá casi de forma segura, a problemas legales, tratando de resolver asuntos como la separación de bienes y la custodia de las hijos
Todo lo anterior indudablemente conducirá a l deterioro en la calidad de vida de todos los miembros quienes conforman el núcleo familiar
Como se puede ver, las consecuencias familiares del consumo de drogas son bastantes y de lo más diversas y complejas, por lo que en caso de sufrir de alguna adicción, lo más recomendable es buscar ayuda lo más rápido posible, y con ello evitar vivir situaciones tan desagradables como puede perjudicar nuestras relaciones familiares.


Emociones intoxicantes

La vergüenza, la culpabilidad, la autocompasión y la ira están entre las emociones que los miembros de la familia sienten con un adicto. Estas emociones se llaman "emociones intoxicantes", porque hacen que las personas se sientan "intoxicadas" cambiando dramáticamente la forma en que se entrega a estas emociones, de acuerdo con First Step Services, un servicio de consejería sobre el abuso de drogas y alcohol.

Las acciones de el adicto en la familia frecuentemente dan como resultado la pena y la vergüenza en la comunidad o entre los amigos. La culpa cubre a los miembros de la familia cuando tratan de mantenerse firmes contra el adicto y y lo observan sumirse más por ello. La autocompasión y la ira van frecuentemente de la mano mientras se piensa más y más en la relación con el adicto en la familia. Es común enojarse sobre la situación mientras los miembros de la familia se preguntan con incrementada frecuencia, "¿por qué nos pasa esto nosotros?".

Tensión excesiva

Todas las complicaciones involucradas en vivir con un adicto o un ser querido que está atrapado por el abuso del alcohol o las drogas provocan una tensión excesiva. Los miembros de la familia temen por la seguridad de su ser querido, preguntándose si estará vivo al siguiente día, y con miedo de la posibilidad de que se lastime, o a alguna otra persona, o que termine en prisión. La lista sigue y sigue, y cada faceta de la vida está encadenada con un "qué tal si" relacionado con las acciones del adicto.

Síndrome de familia afectada

First Step Services delimita un proceso de las familias pueden seguir cuando están tratando con un adicto, que es referido como síndrome de familia afectada. Durante el proceso, las familias consumidas por estas emociones intoxicantes pasan a través de cuatro etapas que conducen a la familia sobre un camino de destrucción igual que el adicto hasta que "tocan fondo".

La etapa de preocupación es simplemente la preocupación genuina de la familia sobre la persona. Regularmente no tienen idea de con qué van a luchar en este punto.

La etapa de defensa consiste en que la familia entra y sale de un tipo de negación y mentiras a los amigos, familia y empleadores para ayudar al adicto a mantener su vida juntos. Éstas acciones son llamadas "bloqueos", porque los familiares tienden a bloquear la realidad de la situación y comenzar a tolerar el comportamiento del adicto, por lo tanto comienzan a sentirse culpables por sus propias acciones.

La etapa de adaptación es cuando la familia intenta adaptar su propio comportamiento para ser capaz de coexistir con el adicto. Se pueden obsesionar con él o comenzar a utilizar drogas o alcohol ellos mismos. Es posible que intenten convertirse en "perfectos" a los ojos de la víctima en un intento de hacerlo feliz y cambiar su comportamiento.

La etapa de cansancio es cuando la familia toca fondo. Los miembros de la familia comienzan a defender sus emociones al igual que el adicto defiende el uso de la droga. Este sentido de autoestima desaparece como una falla y el miedo se sobrepone en sus vidas. Es en este punto en el que las familias deben elegir encontrar ayuda o ser destruidas.


Nada es más bello que una sonrisa en los rostros de nuestros seres queridos.


              http://www.ehowenespanol.com/




Al-Anon

21 Agosto

Algunas de las sugerencias de Al-Anón, tal como escoger un padrino, me resultaban fáciles porque soy bueno siguen do instrucciones específicas. Pero no sabía qué hacer con el lema “Vive y deja vivir.” Al-Anón me ayudó a “dejar vivir" ni enseñarme acerca del desprendimiento y al ayudarme a ver que muchos de mis problemas se originaban en mi afán de entrometerme en los asuntos de los demás. Pero, ¿cómo se concentra uno en sí mismo y “vive” por primera vez en mi vida?
Cuando le hice esta pregunta a mi madrina, ella me contestó con otra pregunta, ¿qué había hecho durante el día? A pesar de haber tenido un día muy ajetreado, apenas podía recordar lo que había hecho. Mi madrina me sugirió que co­menzara a aprender a vivir con más conciencia de mi vida. Así estaría más capacitada para escoger mi forma de vida. Los logros más beneficiosos del programa de Al-Anon han sido descubrir mi verdadero yo, vivir de acuerdo a mis ne­cesidades y amarme como a una nueva amiga. Lo extraño del caso es que no esperaba recibir estos beneficios cuando comencé.
Recordatorio para hoy
Hoy puedo escoger el responsabilizarme por mí propia vida. Si dejo de entrometerme en los asuntos de los demás y me ocupo de los míos, tengo muy buenas posibilidades de lograr serenidad.
“La vida de cada hombre representa un camino que condu­ce hacia sí mismo.”

Hermann Hesse

sábado, 19 de agosto de 2017

Solo por hoy


< 21 de Agosto de 2017 >
Amistades
«Nuestra amistad con otras personas se hace más profunda y experimentamos el afecto y el interés de otros adictos con los que compartimos nuestra recuperación y una vida nueva.»
IP N° 19, La auto aceptación
La mayoría llegamos a Narcóticos Anónimos con pocos amigos de verdad y sin la más mínima idea de lo que significa forjar una amistad duradera. Con el tiempo, sin embargo, aprendemos que la amistad requiere trabajo. En un momento u otro, todas las amistades son un reto. Como cualquier otra relación, es un proceso de aprendizaje.
Nuestros amigos nos quieren lo suficiente como para decirnos la verdad sobre nosotros. Se dice que la verdad libera, pero primero enfurece; y esto parece especialmente cierto en el caso de la amistad. Es algo que puede convertir la amistad en algo incómodo. Quizás evitemos ciertas reuniones para no ver a nuestros amigos.
Sin embargo, sabemos que los amigos expresan su preocupación y quieren lo mejor para nosotros. Nos aceptan a pesar de nuestros defectos. Comprenden que todavía nos estamos formando.
Los amigos están allí para nosotros cuando nosotros mismos no podemos hacerlo. Nos ayudan a ver lo que nos pasa en recuperación y en nuestra vida en su justa medida. Es importante que cultivemos activamente la amistad, porque hemos aprendido que no podemos recuperarnos solos.

Sólo por hoy: Estaré agradecido por los amigos que tengo.

                       Participaré activamente en mis amistades.

Lo primero es lo primero
< 19 de Agosto de 2017 >
«Nos esforzamos con nuestros problemas más evidentes y dejamos de lado el resto. Hacemos el trabajo Inmediato; a medida que progresamos irán surgiendo por sí solas nuevas oportunidades de mejorar.»
                                                                                                   Texto Básico, p. 64
Se dice que la recuperación es sencilla. Lo único que tenemos que hacer es cambiar ¡todo! Quizás parezca una orden muy drástica, especialmente cuando llegamos a Narcóticos Anónimos, pero a fin de cuentas, no aparecimos en nuestra primera reunión porque todo nos fuera de maravilla. Al contrario, la gran mayoría llegamos a NA en medio de la peor crisis de nuestra vida. Necesitábamos recuperamos y ¡rápido!
La enormidad del cambio que necesita nuestra vida quizás resulte paralizador. Sabemos que no podemos ocuparnos de todo lo que hay que hacer ni de todo al mismo tiempo. ¿Por dónde empezamos? Existe la posibilidad de que ya hayamos empezado. Hemos hecho lo primero, lo más evidente que había que hacer: dejar de consumir drogas y empezar a asistir a reuniones.
¿Qué hacemos después? Casi lo mismo, pero un poco más. A partir de allí, hacemos lo que podemos. Seguimos por la senda de la recuperación paso a paso, y cada vez que damos uno, nos preocupamos por el siguiente. Sin prisa pero sin pausa, vemos que avanzamos por el camino y que cada día estamos más cerca de convertirnos en el tipo de persona que nos gustaría ser.

jueves, 17 de agosto de 2017

"La droga te propone un paraíso artificial que se termina transformando en un infierno real"

"La droga te propone un paraíso artificial que se termina transformando en un infierno real"




            Raúl Ontiveros - Psicólogo.o

-¿Qué es una droga?

-Una droga, en el sentido que nos importa desde las adicciones, es cualquier sustancia cuyas moléculas van a producir alteraciones de estado de ánimo, alteraciones de estados cíclicos, y que van a producir algún tipo de daño en función de la dependencia que generan. Tienen un grado de toxicidad que a lo largo del tiempo va a ir provocando un daño progresivo y que siempre tiene algún tipo de “enganche”.



-¿Cómo es ese “enganche”?

-Droga significa trampa en griego y toda trampa tiene un cebo. El enganche del cebo es, básicamente, producir placer, ya sea el poder atravesar un periodo de tiempo agradable, transitorio, que con el tiempo se va acortando o la ausencia del dolor. Hay personas que pueden hacerse adictos a la morfina pero realmente tienen algún problema o algún dolor físico. Esto se basa en la búsqueda de placer por un lado o la evitación de dolor por otro.

-¿Lo que busca la droga, entonces, es anestesiar una situación que puede estar viviendo el sujeto?

- A veces el placer es solamente no sufrir. Cuando el estado de ánimo de una persona está deteriorado, está en una situación angustiante o en un estado depresivo, hay todo un trastorno donde el sólo hecho de no sufrir da cierta sensación de bienestar. Como uno se acostumbra a estar mal, esa ausencia de dolor le hace creer a la persona que está en el paraíso. La persona que está en un estado de ánimo normal va ascender a estados superiores.

- ¿A eso se llega? ¿A creer que no estar mal significa estar perfectamente bien?
- ¿Quién no querría tomar algo y estar mucho mejor de lo que está? El asunto es que siempre, con todo tipo de droga, existe lo que se llama “efecto rebote”. Significa que lo que primero produce placer después de un tiempo, a la media hora o a la hora, te produce todo lo opuesto. Es decir, cuando pasa el efecto no se vuelve a un estado de normalidad, sino que se pasa a un estado de mucho displacer, de mucho dolor, mayor que el que se tenía previamente antes de consumir.


- ¿Cómo funciona el cerebro de la persona que siente que está necesitando una droga?

- Hay una palabra en inglés que caracteriza esto, el “craving”, que significa voracidad, muchísimo hambre. Existe en el cerebro, y esto es una de las maravillas que hace nuestro sistema nervioso, lo que se llama un circuito de “recompensa”.

- ¿En qué consiste?

-En que uno de los tantos neurotransmisores, que son moléculas que de neurona a neurona pasan información, es la dopamina, que se encarga del placer. Por ejemplo, si estamos haciendo algo lindo, agradable, se segrega una determinada cantidad de dopamina que nos da una sensación con base neurológica de que está todo bien, estamos en bienestar, en armonía.

- Pero…

-Pero habría un atajo, que es incorporar una sustancia que me genere la secreción de dopamina sin que realmente esté pasando algo agradable, es decir, generarse placer independizándolo de la misma realidad. Yo puedo estar en una situación totalmente desagradable, traumática, y a la vez sentir placer por haber consumido droga. Lo cual hace que se refuerce la idea de volver a consumir para volver a sentir ese placer, por eso se le llama de “recompensa”. La base de esto está en lóbulo límbico y es algo que se ha descubierto en los últimos 20 años. Hasta ahí funciona todo bien, paradójicamente, a pesar que está todo mal. Cada vez que se van consumiendo drogas, en particular cocaína, este circuito de recompensa se va alterando a tal punto de que por más cocaína que se consuma, no hay más placer.

- ¿Se genera una resistencia, como si el cuerpo y el cerebro adquirieran “estado físico” y aguantaran más?

- Claro, esto se llama tolerancia. Por más que consumas y consumas no se produce el efecto pero mientras tanto te vas intoxicando más, a tal punto que la dosis que consumís sobrepasa lo tolerable por el organismo y eso es lo que llamamos sobredosis. Previamente la persona va empezando a correrse a un polo depresivo, aquello que hace un tiempo nos generaba tanta alegría y energía, en la etapa más avanzada del camino, sobre todo del consumo de cocaína, básicamente tenés una persona depresiva.


- ¿Qué consecuencia sufre el cerebro a raíz de este engaño que uno le hace al inducirlo a producir la dopamina, cuando en realidad no la quiere producir?

- Hay un fenómeno que se llama desfrontalización. Si vemos el cerebro desde arriba, esto se comprueba en un mapeo cerebral, hay un daño que se va produciendo desde el lóbulo frontal hacia atrás. Por eso se habla de los desfrontalizados, sobre todo con Paco.

- ¿Qué consecuencias trae esta desfrontalización?

- El lóbulo frontal, además de estar de cargo de la parte motora, es donde residen ciertos núcleos pequeñísimos pero de extrema complejidad que hacen a lo humano, como por ejemplo el control de impulsos. Existe un centrito que es del tamaño de una cabeza de alfiler, que es el centro de control de impulsos en el lóbulo frontal y es una de las primeras zonas dañadas. Entonces después de tanto consumo esta persona está totalmente descontrolada, desbordada y cualquier tipo de freno inhibitorio es obsoleto. La misma droga hace que la impulsividad esté totalmente exacerbada. Lo que obtenemos finalmente y conductualmente es un pibe fuera de control.

- ¿Esos daños son irreversibles?

- Los daños se pueden revertir si detenemos el consumo a tiempo, si le damos una rehabilitación que contenga una fuerte actividad cognitiva como jugar al ajedrez, leer, poner el cerebro en necesidad de reproducir neuronas. Esto es basado en la teoría del aprendizaje neuronal. Hoy sabemos que las neuronas se reproducen, entonces hay que ponerlos en situación de exigencia, con una buena alimentación y que dejen de consumir drogas. Por eso la idea de que las drogas se pueden regular, que la persona lo puede ir manejando…quienes trabajamos en la trinchera hace años sabemos que es un lindo cuentito que no es real.

- ¿Cómo funcionan los placebos en este campo?

- Es raro, existen algunas drogas con un importantísimo quantum de dependencia psicológica más que dependencia física real. La marihuana, por ejemplo, tiene una dependencia física mínima, prácticamente nula y la mayor parte es dependencia psicológica.

- ¿Cómo funciona eso?
- En la dependencia psicológica la persona cree y está convencida que esto la va ayudar para algo, pero no ayuda. No hay razón ni fundamento pero el hecho de creer la ayuda, le hace depender de esto y capaz que funciona. Muchas de estas drogas tienen un efecto placebo de poder funcionar, pero en realidad le está proveyendo de nada más que desinhibición. La persona cree que en una fiesta puede hablar mejor, ser más convincente o más seductora, pero en realidad no se lo está proveyendo la droga, sino que se lo está dando ella misma. Mucho de lo que trabajamos en prevención y asistencia consiste en explotar y desarrollar esta capacidad que naturalmente tiene todo ser humano y que en realidad no necesita de una droga, pero la droga se mete en este circuito y le hace creer que la necesita.


- ¿Cómo es la personalidad de un sujeto que depende de una droga?¿Se aísla, se retrae, causa problemas?

- Totalmente variado. Hoy en día no se puede hablar de un perfil de adicto. Hay personas que son muy retraídas e inhibidas socialmente pero hay otras que de por sí son bastante histriónicas. La droga en ambos funciona de manera diferente pero lo que más nos interesa es que en las personas tímidas hay otro efecto. Por ejemplo, la marihuana al ser un desinhibidor de la corteza cerebral hace que la persona esté más dada. Ojo, al cabo del tiempo todo eso desaparece y es la clásica figura del consumidor ya adicto, consumiendo solo en su casa, en su habitación, en un estado todo gris que llamamos alexitimia, donde no hay sabor por nada y es, básicamente, un cuadro depresivo.

- ¿La persona que cae en una adicción, sea la droga que sea, busca siempre lo mismo? Por ejemplo, lo que hablaba anteriormente de buscar una recompensa u olvidar una situación angustiosa.

- El adicto busca estar bien, el problema es que lo busca a través de un medio enfermo. El adicto busca su alegría, su felicidad, su paz, es decir, hay algo que lo atormenta, como experiencias infantiles traumáticas, de golpes, de abusos sexuales, de ausencias y él busca irse de eso.



- Hay que ver dentro de un tiempo como sigue eso. Ciertas películas empiezan bien pero terminan bastante mal y ni hablar laboralmente. Pasa inclusive a nivel rural, donde la jornada se paga el sábado, todo el fin de semana se toma alcohol, el lunes no aparece en el trabajo y después de un tiempo los terminan echando o ellos mismos abandonan el trabajo. Entonces termina habiendo toda una implicancia a nivel familiar y social; y ni siquiera hablar de cómo los chicos abandonan el colegio.

- ¿Entonces siempre se trata de una cuestión de tiempo?

- Es una bomba de tiempo que tarde o temprano explota. Yo siempre digo que algunas personas tienen la mecha más larga o más corta, pero tarde o temprano la chispa va a llegar a la pólvora. No hay mucha vuelta que darle, por eso se trabaja mucho en prevención o pretendemos trabajar en prevención porque no es solamente una frase poética, realmente es así la droga, te propone un paraíso artificial que se termina transformando en un infierno real.

- Un debate de actualidad, que en algunos países se lleva en práctica, es si la droga debería ser legal. Hay distintas teorías, por ejemplo, al ser legal se acabaría el narcotráfico porque no habría necesidad de traficarla. ¿Qué opina al respecto?


- ¿Y respecto a las drogas más criticadas?

- Y…no crecimos con la marihuana, pero si vos me preguntas a nivel de salud pública, una persona que fuma tabaco no va más allá del daño que se está haciendo a sí mismo, no está alucinando. Si se sube a un auto no va a chocar. Con la marihuana se altera la percepción de la distancia y del tiempo, con lo cual si vas manejando tarde o temprano aumenta 25 veces la posibilidad de que tengas un accidente de tránsito.

- Otro tema de actualidad que genera debate es el uso de aceite de cannabis para tratar ciertas enfermedades, ¿el uso de aceites puede generar dependencia en las personas?

- Se está estudiando y cualquier manejo debe ser absolutamente científico, lo que la ciencia nos vaya mostrando. En nuestra vida cotidiana estamos en contacto con remedios, analgésicos, y si vas a operarte te van a inyectar como anestésico algún derivado del opio, probablemente. El tema con una planta como el cannabis… yo me acuerdo de un médico que me decía “toda planta algún beneficio tiene” y me acuerdo de mi abuela que decía “si Dios puso esta planta en la tierra es para que esté al servicio del hombre”. A ver, no hay ninguna planta 100% mala ni 100% buena.



- ¿Cuáles son los cuidados que hay que tener para no recaer en una nueva adicción?

- Se deben tener cuidados diarios. Trabajamos mucho en prevención de recaídas brindando herramientas de cambio familiar, desarrollo de reinserción social a través de trabajo, estudio, espacios saludables y diversiones sanas. Siempre es un desafío y con el tiempo la persona hace de su abstinencia, su estilo de vida. Al principio, luego de terminado el tratamiento, sí que es difícil pero como te dije, hay salida.


fuente: Entrevista al psicólogo Raúl Ontiveros
laventana sanjuan 
https://www.youtube.com/watch?v=h2Yk8q_gqQo


Los signos primarios del abuso de sustancias o de una adicción

Los signos primarios del abuso de sustancias o de una adicción Los siguientes son los signos posibles del abuso de sustancias o de una a...